Un pequeño país convertido en un gran supermercado
EL PAÍS Hasta hace pocos años, Andorra era un gran bazar al que se desplazaban cientos de vehículos desde Zaragoza, Valencia y sobre todo desde Cataluña, aprovechando fines de semana, puentes o vacaciones. El comercio sigue siendo uno de los ejes de la economía del pequeño país pirenaico junto con el turismo.
Con unos 60.000 habitantes, la actividad comercialestá en manos del 15% de la población. Esta proporción se mantiene entre los ciudadanos andorranos de derecho y los residentes.
Los acuerdos comerciales de la Unión Europea marcaron un cambio en todo y ahora ya no trae tanta cuenta ir exclusivamente de compras al Principado de Andorra. Actualmente la ganga se centra a casos concretos, como la cosmética y la perfumería.


























































