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Nueve muertos y 37 heridos al empotrarse un camión contra unos almacenes en Andorra

MARI CARME GRAU Un enorme camión remolque se empotró ayer sobre las cuatro de la tarde contra la fachada de unos almacenes situados en la avenida de Carlemany, enla localidad andorrana de Les Escaldes-Engordany. El vehículo, de matrícula francesa, quedó sin control debido probablemente a un fallo en los frenos y, tras arrollar dos turismos, que estallaron en llamas, arrasó la planta baja de los almacenes Monsa. En el siniestro perdieron la vida nueve mujeres, todas de nacionalidad española, y resultaron heridas otras 37 personas.

Dos de los fallecidos viajaban en el primer coche arrollado, matrícula B-6802-LC. El resto de las víctimas compraban, curioseaban en los almacenes o comían en el restaurante del centro comercial Monsa cuando el camión, cargado de azúcar, destrozó la planta baja. El conductor -que resultó herido leve- salió despedido de la cabina. Varios de los heridos son niños.Las nueve fallecidas son Amparo Valls Casadella, de 60 años y vecina de Valencia; Trinidad Enríquez Mesiel, natural de Granada y vecina de Andorra la Vella; Milagros Martín Descalzo, de 47 años, de Valladolid; Amalia García Martínez; Francisca Oliva Zorrilla; Isabel Urgell Duque y las barcelonesas Lluïsa Gualda Ribera, Rafaela Ramírez Gualda y Remedios Sauquillo.

El camión averiado bajó probablemente sin frenos, unos 300 metros desde la plaza de los Coprínceps, conocida como la plaza del Roc Blanc; ganó velocidad hasta alcanzar los 80 o 90 kilómetros por hora a causa de la pendiente, y arrolló dos vehículos -que ardieron enseguida-. Después se llevó por delante al menos otros cinco turismos para acabar su loca carrera en el restaurante de los Monsa.

El aparatoso vehículo invadió varias secciones comerciales de la planta baja de las galerías y, finalmente, quedó parado en la perfumería. Tres de las fallecidas se hallaban en esta sección. Dos de las empleadas de la sección tuvieron que ser rescatadas de las estanterías.

Visión tétrica

"Fue terrible. Oí un gran ruido y vi cómo el camión bajaba por la calle rozando la pared y llevándose todo cuanto encontraba a su paso", explicó un testigo del accidente. El panorama que quedó tras el accidente fue calificado por otro viandante de "visión tétrica". Cuerpos sin vida extendidos por la calle y debajo de los restos del camión. Sangre y azúcar mezcladas en el suelo de la tienda. Un tercer testigo presencial recordaba que la cabina del camión "iba de un lado a otro de la calle, golpeando a los aterrorizados viandantes". Algunos testigos comentaron a este diario que inicialmente pensaron que se trataba de un coche bomba.

Los servicios hospitalarios de la clínica Nostra Senyora de Meritxell quedaron colapsados. Algunos heridos fueron derivados hacia las localidades francesas de Toulouse y Montpellier. El único médico forense con que cuenta el Principado y que reside en Barcelona no se hallaba ayer en Andorra por lo que los médicos del hospital tuvieron que suplirle. Al cierre de esta edición había llegado alhospital de Toulouse (Francia) Irina Moriset, una niña de dos años. Al menos tres personas tuvieron que ser intervenidas quirúrgicamente en el mismo lugar de los hechos por ser muy urgentes las amputaciones de brazos y piernas. Fueron movilizados tres helicópteros ambulancia franceses. La Cruz Roja de La Seu d'Urgell mandó dos, ambulancias.

El Gobierno andorrano hizo públicos dos números de teléfono de información. Son el (973) 82 15 21 y el (973) 86 80 00. El hecho de que ayer fuese festivo en España propició que el pequeño país pirenaico estuviera repleto de turistas. Los días festivos está prohibido que circulen por Andorra camiones de gran tonelaje, pero ayer era día laborable. Fuentes oficiales informaron que el camión se saltó dos señales que impiden el paso por la zona y desvían el tráfico pesado. Unas primeras investigaciones apuntan que el camión, procedente de Francia, cruzaba Les Escaldes para ir a descargar en Andorra capital. El fallo de los frenos se atribuye a un problema de refrigeración tras descender el puerto de Envalira.

El accidente provocó el atasco de la vía principal de Andorra y el colapso telefónico, al trascender la noticia, debido a las innumerables llamadas de familiares que se interesaban angustiosamente por sus parientes. El Gobierno andorrano habilitó anoche 40 habitaciones en el hotel Andorra Center para cobijar a los familiares de las víctimas. Se da la circunstancia de que hoy el parlamento andorrano procederá a la elección de un nuevo jefe de Gobierno por lo que Óscar Ribas, presidente en funciones, tuvo una amarga despedida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de diciembre de 1994

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  • La causa del accidente se atribuye a un fallo en los frenos del vehículo