Combate matrimonial
Barry Creyton el un autor australiano de televisión, y de un teatro del que en los anuncios y los programas se llama divertidísimo. El miercoles por la tarde veían en el Fígaro su comedia Segundos, fuera (en la versión de Arteche; la original es Double act) dos grandes clases de espectadores: una mayoría de la tercera edad, en las primeras filas, y un grupo de estudiantes en las últimas, y parecía que todos se reían. Yo estaba en medio: sin más actitud posible que la de respeto para todos y para quienes estaban en escena. Bastante buenos: Lola Herrera y Francisco Valladares, en un matrimonio imposible. Se supone que cada escena entre ellos dos es un asalto en un combate de boxeo (hay un oscuro, suena una campana y se reanuda la pelea); se supone también que, a pesar de ser a todas luces desigual e imposible, los dos tienen algún empeño en reanudar su vida común. La obra tiene un final feliz. Es decir, cada uno se va con otra persona. Y hay alguna sorpresilla.Los momentos menos monótonos, torpes y aburridos para mi única persona, entre tantos reidores, se los debo a los actores.
¡Segundos, fuera!
'Double act', de Barry Creyton, adaptación de Arteche. Intérpretes: Lola Herrera y Francisco Valladares. Escenografía: José María Fernández Isla. Dirección: Ángel García Moreno.


























































