Palmipedo mayor
La actuación de la orquesta del Café de los Pingüinos fue casi una antología de los mejores obras: la delicadeza optimista de Air á danser, la belleza introspectiva de Southern Jukebox Music, el irresistible movimiento de notas titulado Perpetuum movile o el recurso de usar un elemento cotidiano como es la señal de comunicando de los teléfonos ingleses (Telephone and rubber band). También hubo piezas de su último álbum como la elegía a John Cageo la obsesiva y arrebatadora Scherzo and trio.Una música a la imagen de su creador, el palmípedo mayor: inteligente, culta, divertida, imaginativa. Interpretada por una orquesta electroacústica que juega sabiamente con los recursos tímbricos y se procupa por cada pequeño sonido, inspirándose en tradiciones folclóricas y propuestas contemporáneas.
Penguin Cafe Orchestra
Teatro Monumental. Madrid, 19 de noviembre.
Hacia el final tocaron Manoseando judías saladas, dedicada a Pitágoras. Y alguien se acercó al escenario para regalarle a Jeffes un pingüino de peluche tocado con gorro navideño. El único problema de este onírico café itinerante es que a la hora de echar el cierre los parroquianos no quieren irse.


























































