España: talento y poco dinero
Dibujante en los Estudios Moro, el madrileño Fernando Moro lleva siete años colaborando con los Estudios Don Bluth en Dublín, donde ha llegado a di'rector-animador de En busca del Rey Sol. La última producción en la que ha participado, Pulgarcita, sale esta semana al mercado del vídeo en venta directa. Este lanzamiento espera convertirse en un gran éxito de ventas de cara a la Navidad.Pero Moro no es el único dibujante español que triunfa en el extranjero. Raúl García es director en Disney. Y hay muchos más. "En España tenemos un nivel altísimo," explica Moro. "Lo malo es que en España la industria es muy rara: hay buenos estudios y animadores, pero no hay dinero para embarcarse en grandes proyectos. Pulgarcita sería impensable sin capital extranjero". "Eso obliga", añade, "a trabajar fuera, especializarse y aprender otras técnicas".
Para este dibujante, el ordenador parece ser la clave del futuro: "Es un complemento de la tradición del dibujo a mano. El ordenador es ideal para las formas geométricas, para las texturas, pero los movimientos de los personajes requieren el cuidado de una creación artesanal.
Según Moro, el modelo de trabajo es el de la factoría Disney: "La principal diferencia está en la mercadotecnia, en sus bandas sonoras, en las estrellas... Si se Compara técnicamente, somos iguales. Frente al dibujo japonés se compite con calidad. Y eso que me gusta la animación nipona: tiene buenas perspectivas, mucho ritmo. Lo malo es su producción masificada. El público de cine prefiere algo más clásico, con líneas suaves, y exige los detalles que dan encanto".


























































