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Musulmanes y serbios desatan una nueva batalla en las calles de Sarajevo

Los habitantes de Sarajevo volvieron ayer a los refugios tras semanas de relativa calma. La mancha de guerra que se extiende de nuevo por Bosnia alcanzó la capital, donde musulmanes y serbios utilizaron armas pesadas y fuego de morteros, pese a la prohibición que rige desde el mes de febrero pasado en una zona de 20 kilómetros alrededor de Sarajevo. A petición de los jefes de los cascos azules, aviones de la OTAN sobrevolaron Sarajevo el lunes por la noche a modo de disuasión.

Combates de morteros y de infantería se libraron en la noche del lunes en diversos barrios de la capital bosnia y cerca del aeropuerto, aunque el puente aéreo de ayuda humanitaria no fue interrumpido. Tanto musulmanes como serbios han vulnerado de modo sistemático la zona desmilitarizada que fue pactada tras el ultimátum de la OTAN del pasado mes de febrero.Sarajevo vivió ayer una jornada de relativa calma tras el vuelo de amenaza de aviones de la OTAN. La población intentó mantener algunas conquistas recientes de su vida cotidiana y así el servicio del tranvía, que atraviesa el centro de la ciudad, se reanudó. Pero las señales de guerra, cuando se aproxima el tercer invierno desde que comenzara el conflicto, aparecieron por todas partes: dos cascos azules heridos, fuego constante de los francotiradores y 175 explosiones en la capital, según un portavoz de las fuerzas de la ONU.

"Podemos confirmar que ambas partes [tropas gubernamentales de mayoría musulmana y milicias serbias] utilizan armas pesadas y violan la zona de exclusión alrededor de la ciudad", declaró ayer un portavoz de las fuerzas de paz de la ONU.

Los responsables de los cascos azules no pudieron precisar qué bando inició las hostilidades la noche del lunes y que se prolongaron ayer, si bien con menor intensidad. Un total de 10 civiles resultaron heridos el lunes, según informó ayer la gubernamental Radio Bosnia.

No obstante, los hospitales de Sarajevo indicaron que desde el comienzo de las hostilidades del fin de semana seis personas habían resultado muertas.

Las ofensivas de las tropas gubernamentales de la Armija, con apoyo de sus aliados croatas, unidos en una federación desde el pasado mes de marzo, tratan de romper el cerco de Sarajevo en la localidad de Trniovo. La progresiva debilidad de los serbios tras el cierre de fronteras y la suspensión del apoyo de Belgrado ha dado empuje a los musulmanes y la guerra se ha generalizado en las últimas semanas. El enclave de Bihac, al noroeste, y Kupres, en Bosnia central, son los principales frentes donde avanzan las unidades de la Armija.

Inminente ofensiva

Las unidades gubernamentales, musulmanes y croatas, siguen cercando Bosanska Krupa, en Bosnia occidental y están a punto de lanzar unafensiva en el centro del país a partir de la conquista de Kupres. Esta estratégica ciudad ha sido la primera localidad de una cierta importancia que los serbios han perdido en 31 meses de guerra.

Los esfuerzos diplomáticos se han renovado para tratar de frenar la nueva escalada bélica. Los mediadores internacionales, David Owen y Thorvald Stoltenberg, prepararon ayer una visita a Belgrado para negociar con el presidente de Serbia, Slobodan Milosevic. La retirada del apoyo de la Serbia de Milosevic a sus paisanos de Bosnia es una de las claves de los triunfos militares de los musulmanes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de noviembre de 1994

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