Derribada la mitad del edificio Sabatini de Leganés durante su rehabilitación

Más de la mitad del edificio Sabatini de Leganés ha sido derribada durante la rehabilitación de este inmueble del siglo XVIII, antiguo cuartel y futura sede del campus politécnico de la Universidad Carlos III. Las obras, financiadas por la Comunidad, han convertido en cascotes la mitad de los muros y galerías externas. Del antiguo edificio cuadrangular diseñado por Sabatini sólo quedarán la arcada del patio de armas y parte de la fachada.

El 60% del edificio Sabatini de Leganés (178.000 habitantes) será derribado y reconstruido, según ha confirmado Ramón Vals, arquitecto responsable de su rehabilitación. Vals ha manifestado que aunque las previsiones iniciales suponían que sólo se tiraría un tercio del inmueble, las numerosas obras hechas por los militares y la mala calidad de los materiales han hecho inviable mantener la estructura si se quería preservar la seguridad. Al parecer, el Sabatini, también conocido como edificio Saboya, era un "queso de gruyère" debido a que en sus 200 años de historia se habían abierto huecos en sus muros, se habían cerrado y se habían vuelto a abrir otros nuevos, todo ello sin la debida vigilancia técnica. Cuando en diciembre comenzaron las obras se descubrieron estos problemas, que no habían desvelado los informes previos. Hubo dos accidentes y las obras permanecieron cuatro meses paralizadas.En 1988, el Ministerio de Defensa cedió toda la zona militar de Leganés (edificio Sabatini, hangares, colonia militar y campo de tiro) al Ministerio de Educación y Ciencia, la Comunidad y el Ayuntamiento para sede de la Universidad Carlos III. En 1991 los militares se trasladaron a Botua (Badajoz). El cuartel permaneció cerrado hasta diciembre de 1993 en que empezaron las obras.

El pasado mes de abril el consejero de Educación y Cultura Jaime Lissavetzky, anunciaba que un nuevo informe encargado al Instituto Torroja garantizaba que el Sabatini podía ser rehabilitado con un incremento del 20% de su presupuesto. Se necesitaba aplicarle una estructura paralela, según el consejero. Lo que no señaló Lissavetzky es que esa estructura sustituiría a la original del edificio.

Esta situación ha sido denunciada por el grupo municipal de Izquierda Unida, que ya ha solicitado a los diputados de la coalición que pidan la comparecencia de un responsable de la consejería para que informe sobre lo que califica de "estado alarmante del edificio". "¿Dónde está la rehabilitación del Saboya?, nos tememos que lo van a tirar", se quejaba ayer el concejal Eduardo Cuenca, de Izquierda Unida.

Ramón Vals asegura que se va a respetar el valor que tenía el antiguo cuartel "que era dar prestancia por su tamaño a una ciudad como Leganés". El arquitecto niega el valor histórico y arquitectónico de lo derribado. En un intento por mantener la mayor parte posible del Sabatini se estudió incluso la posibilidad de inyectar silicatos a los ladrillos de adobe que prácticamente se deshacen en las manos. Sin embargo, el proceso resultaba costoso y no se garantizaban las medidas de seguridad que necesitarían los muros en su nuevo uso universitario.

El edificio fue diseñado por el arquitecto italiano Francesco Sabatini, al frente de las obras arquitectónicas de la corte de Carlos III desde 1760.

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