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Los dos favoritos atrajeron el voto de los intelectuales

La mayoría de los intelectuales, creadores y artistas brasileños repartieron ayer el afecto y el voto entre los dos candidados que disputaban con posibilidades la jefatura de Estado de una nación de 150 millones de habitantes y cuantiosas riquezas, causa principal del decaimiento nacional porque en su explotación o saqueo se turnaron varias generaciones de atracadores.El escritor Jorge Amado pagó de su bolsillo un espacio para anunciar que apoyaba a Fernando Henrique Cardoso, y el filósofo y músico José Miguel Wisnik, votó por Lula. Previamente, el compositor declaraba: "Somos [los brasileños] unos privilegiados porque tenemos dos candidatos respetables al frente de las elecciones".

Casi todos, sin embargo, se muestran disgustados o recelosos por la alianza del Partido Social Demócrata de Brasil, de Cardoso, con el conservador Partido. del Frente Liberal. "Que sean conservadores no significa necesariamente que sean antidemocráticos", argumentó en su defensa el candidato socialdemócrata.

El compositor y cantante Gilberto Gil también acudió a las urnas confiado. "Lula es maravilloso, pero voy a votar a Cardoso", dijo. Gil, de 52 años, precisó que su voto morales para el dirigente populista Leonel Brizola, pero votó a Cardoso para asegurar la continuidad de su programa reformador. "Muchos no creen en el consenso. Prefieren la política de la discrepancia. Cosas de temperamento. Por mi parte, me identifico con el modo de actuar de Fernando Henrique Cardoso y consigo comprender el "nexo de sus alianzas", manifestó Gil.

Amalia Toledo, artista plástica, votará por él porque en la década de los sesenta la llamó para conversar sobre la democracia y la situación del arte en Brasil. "Era la primera vez que alguien me proponía conversar en serio sobre eso", declaró Toledo.

En el mundo del cine, Julio Bressane confiesa que dudó mucho pero que votaba por Lula. "Considero a Fernando Henrique un candidato extraordinario. Veo a poca gente con tantas condiciones como él. Pero lo que asusta es su voracidad para lograr viabilidad, sus sombrías alianzas", señaló. El cineasta, contrario a las victorias abrumadoras, se inclinó finalmente por Lula, porque "ha demostrado que cambió desde las últimas elecciones". Luiz Inacio Da Silva perdió, frente a Fernando Collor, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 1989.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de octubre de 1994