Los nacionalistas afrontan con temor la consulta por la independencia de Quebec

JESÚS ESTÉVEZ ENVIADO ESPECIAL,Por tercera vez desde 1980 Quebec votará el próximo año, presumiblemente en primavera, un referéndum sobre su futuro constitucional. Pero esta vez sus ciudadanos se pronunciarán ya de una manera clara sobre su soberanía, sobre la independencia de la provincia francófona con respecto al segundo país de mayor extensión del mundo: Canadá. El desafío está ya en marcha, pero ha empezado con no muy buen pie, porque el independentista Partido Quebequés, que se comprometió a organizarlo si ganaba las elecciones del pasado lunes, obtuvo un apoyo popular tan ajustado -0,4% de ventaja- que surgen auténticas dudas razonables de que la mayoría de los quebequenses opten por la independencia.

El nuevo primer ministro quebequés, Jacques Parizcau, declaraba antes de las elecciones: "Durante 30 años Quebec ha estado buscando ocupar el espacio que el sistema federal constitucional concede a las 10 provincias canadienses, ha estado tratando de ejercer los poderes a los que tenemos derecho. El bloqueo es total y los dos gobiernos, el central y el provincial, se paralizan mutuamente".La vía del federalismo está muerta porque ya ha sido rechazada por los quebequenses. Esa idea la sostiene el líder del Bloque Quebequés, Lucien Bouchard, que el pasado año, en las elecciones generales de Canadá, rompió todos los esquemas políticos al lograr situarse como segundo partido del país con la bandera de llevar las tesis soberanistas (independentistas) al corazón de la federación, el Parlamento de Ottawa. Bloque y Partido Quebequés formarán ahora la poderosa locomotora de un tren.

El que fuera viceministro de Relaciones Internacionales del Gobierno provincial y en la actualidad es consejero especial de Parizeau manifestó a este diario que lo que hacen ahora Canadá y Quebec no es más que estorbarse en su camino. "Por separado vamos a tener más posibilidades de crecimiento y de desarrollar mejor nuestros recursos".

Para Martin, Quebec es totalmente diferente a las demás provincias por su cultura, su lengua, el estilo de vida. "Todo eso nos orienta hacia unas pautas de comportamiento distintas en la resolución de nuestros problemas. Pero, a la hora de la economía, Quebec está volcada en sus intercambios hacia el resto de Canadá y Estados Unidos. Surge entonces el gran interrogante: ¿Es Quebec un Estado viable?

Países pequeños

Para el profesor de la Escuela Nacional de Administración de Quebec Claude Morin, rotundamente sí. "Quebec es una provincia rica, con Ontario y la Columbia Británica, la más rica. Hay países más pequeños que nosotros y con menor producto interior bruto que son independientes, como los países nórdicos o Austria", comenta.

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Martin mantiene que los pequeños espacios tienen más posibilidades de sobrevivir en el marco de interdependencia que nos toca vivir.

En la calle las cosas no están tan claras. Los jubilados que esperaban su turno de voto en un colegio electoral de Quebec no querían la independencia: "Vivimos de nuestra pensión y vivimos mas seguros como estamos ahora", señala una señora de más de setenta años. Juan Pedro Requena, un español que lleva 25 años en Canadá, expresó en Montreal su queja de que mucho hablar de independencia, "pero aquí nadie ha dicho una sola palabra de qué va a pasar con las pensiones, de quién se va a hacer cargo de ellas". Opiniones que no son sino un anticipó del debate que suscitará el referéndum.

Estrategia hacia la soberanía

Aún triunfando la "soberanía" en el referéndum, la de claración no sería inmediata. Yves Martin, consejero del nuevo primer ministro quebequés, señaló a este enviado que será necesario un periodo de transición para negociar el reparto de bienes con el Gobierno central, o la asunción por la provincia de la parte de deuda que le corresponda. "No será un proceso fácil", añade.Si no gana, no será el fin del mundo para los líderes quebequistas. Jacques Parizeau dice que él seguirá gobernando. Martin sostiene que la idea de la soberanía no desparecerá por ello. Es decir, vuelta a empezar.

El periódico en lengua inglesa de Quebec The Globe and Mail publicó el lunes. las líneas maestras de la estrategia del Partido Quebequés hacia la soberanía:

-En la provincia. Tarea prioritaria será restablecer la confianza en el nuevo Gobierno y poner en marcha medidas como la descentralización de poderes provinciales, especialmente en sanidad y medio ambiente.

-En Ottawa. Parizeau, conjuntamente con Lucien Bouchard, líder de la oposición en el Parlamento federal, iniciarán la reclamación de aspectos autonómicos que generarán conflictos con el Gobierno central por lo que podrán presentar a este como un freno para el desarrollo autónomo de la provincia.

-En el plano internacional. El Partido Quebequés convencerá a Estados Unidos de que un Quebec soberano asumirá el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte. Y pedirán ayuda a Francia para. lograr reconocimiento internacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 14 de septiembre de 1994.

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