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Claudio Abbado se presenta en Salzburgo con la orquesta de jóvenes creada por él

El director forma a nuevos instrumentistas de toda Europa

La primera comparecencia de Claudio Abbado en la presente edición del Festival de Salzburgo ha sido'con la orquestal de jóvenes Gustav Mahler, creada a iniciativa suya en 1986 y de la que es director musical. La idea es excelente, como núcleo formativo para jóvenes menores de 26 años y en ella hay instrumentistas de prácticamente todos los países europeos, incluido un español, el violonchelista Ramón Solsona, alumno de Elías Arizcuren.

Abbado dividió su programa. en dos partes, dedicadas a Beethoven y a Mussorgski, un autor por el que siente especial debilidad desde hace mucho, y que también estará presente en ' sus intervenciones de agosto al frente de la Filarmónica de Viena (Borís Godunov) y de la Filarmónica de Berlín. En el concierto para piano y orquesta número 5 , el popular Emperador de Beethoven , el gran protagonista fue E. Kissin. Su version fue asombrosa. A los 22 años, el pianista ruso tiene una fuerza, una técnica. y una capacidad de virtuosismo expresivo, que nos hace presentir que estamos ante una figura que puede llegar a ser legendaria. Qué musicalidad en el segundo movimiento. qué forma de preparar la transición al tercero, qué dominio de principio a fin.Cláudio Abbado se limitó a acompañar con la sobriedad que le caracteriza en el repertorio centroeuropeo del siglo XIX. Estuvo, como siempre, seno, seguro, en cierto modo academicista y contenido. El triunfo era entonces "para Kissin, que lo prolongó mediante dos propinas.La segunda parte cambió de decoración. Abbado se transfiguró para llenar de sentimiento y melancolía cantable las dos versiones de Una noche en el monte pelado, la tradicional para orquesta sola, y la menos frecuentada de barítono, coro mixto, coro infantil y orquesta. Entre las dos situó cuatro coros (Salambó, Edipo en Atenas, Josua ... ), a los que no favoreció ni la acústica seca de la Felsenreitschul, ni tampoco cierta palidez en las voces masculinas del coro la Filarmónica eslovaca de Bratislava.

El bajo-barítono ucraníano Anatoli Kotscherga mostró su condición de gran cantante en el repertorio eslavo. Claudio Abbado sacó a relucir brío y emotividad para. defender la música de Mussorgski. Era la otra cara. El maestro italiano pasé de la contención a- la emoción. Todos lo celebramos.

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