Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los programas pornográficos y violentos, sólo por la noche

Los programas que contengan escenas de violencia o pornografía gratuita" sólo podrán emitirse por televisión entre las diez de la noche y las seis de la mañana. Así lo establece un texto transaccional introducido ayer por el Grupo Socialista del Senado en el proyecto de ley sobre transposición a España de la directiva comunitaria de "televisión sin fronteras".El cambio consiste en prohibir ese tipo de programas entre las seis de la mañana y las diez de la noche, en lugar de advertir simplemente de su contenido a los espectadores, como se establecía en la redacción inicial del proyecto de ley.

La modificación es consecuencia de un debate sobre dos enmiendas del Grupo Popular y del Grupo Vasco al citado proyecto. Ambos grupos parlamentarios se abstuvieron a la hora de votarlo, aunque anunciaron la posibilidad de pronunciarse a favor cuando pase al pleno de la Cámara.

Según el texto que se intenta convertir en ley, la modificación se justifica en función de proteger a los menores de edad. Para ello se indica que la emisión de programas susceptibles de perjudicar su desarrollo físico, mental o moral, "y en todo caso, de aquellos que contengan escenas de violencia o pornografía gratuita, sólo podrá realizarse entre las 22 horas y las 6 horas, y deberá ser objeto de advertencia sobre su contenido por medios acústicos y ópticos".

Estas mismas restricciones deberán aplicarse también a la promoción de dichos espacios, siempre según los cambios introducidos: ayer, todos ellos pendientes de ratificación por el pleno del Senado.

Directivos de algunas cadenas de televisión, con los que EL PAÍS comentó anoche estas novedades, mostraron su reserva ante el significado preciso de la disposición legal que tramita el Senado, dado que se desconoce cómo se aplicará. La pornografía "gratuita" ofrece menor margen de duda, pero es más discutible qué implica realmente la prohibición de "escenas de violencia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de junio de 1994