Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
FERIA DE SAN ISIDRO

"La corrida fue un guiso sin sal", dice Muñoz

El trianero Emilio Muñoz estaba insatisfecho con el resultado del festejo, aunque no había perdido la guasa andaluza, según demostraba al finalizar la misma: "Toda la corrida ha sido un guiso sin sal, porque los toros parecía que iban a embestir pero al no tener casi casta, algo extraño en los Guardiola, no lo hacian". Después agregaba que él intentó echarle el condimento del buen toreo, "pero ya se había aburrido el público y no me hizo mucho caso".El coletudo entendía en parte esa reacción del público, aunque prefería no entrar muy a fondo en el tema: "Lo que sí puedo decir es que es complicado y desagradable estar ahí intentando resolver la papeleta. De cualquier manera, me serví de mi experiencia para no perder los papeles e ir a lo mío, a intentar torear, aunque fuese misión imposible". Sus últimas palabras eran para adelantar que confiaba en sacarse la espina de Madrid en su próxima actuación, "presuntamente con los toros anunciados de Baltasar Ibán, que nunca se sabe".

También Finito insistía en los argumentos de su compañero, con respecto al juego de los toros, añadiendo que, "además los míos fueron a contraestilo. El sobrero era peligrosísimo y no tenía ni un pase, mientras que el otro lo que tenía era peso y hechuras de un buey, como así fue". El de Córdoba criticaba al presidente por haberle devuelto a su primer enemigo: "Ese toro apuntaba clase y lo demostró en el capote, único momento en que he podido lucirme. Sus fuerzas eran las mismas que las del resto de la corrida, pero el cambio me tocó a mí".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de junio de 1994