Un grupo de niños de 9 años acusa a un profesor de abuso sexual por venganza
Albert Thompson, un profesor de Chicago de 43 años, acaba de pasar las dos semanas más difíciles de su vida: un grupo de niñas de nueve 9 años, todas pertenecientes a la clase que le había sido asignada en una sustitución, le acusaron de abusos sexuales. La escuela de enseñanza primaria Fuller y los padres de las alumnas clamaron al cielo. El profesor fue suspendido temporalmente y la policía abrió una investigación. Después de la primera jornada de entrevistas con 14 niños y niñas, todo quedó aclarado: se trataba de una confabulación infantil con dinero de por medio. La líder de la trama había sobornado con un dólar por cabeza a nueve niñas y un niño para que respaldaran la denuncia.Albert Thompson había mandado a los alumnos más rebeldes al despacho del director. Una de las cabecillas de la clase, ofendida por el castigo, ideó la trama y convenció a sus amigas y a un niño, previa inversión de 10 dólares, de que una denuncia por abusos sexuales era la represalia ideal para el nuevo profesor.
"Ha sido una pesadilla", afirma Thompson, "porque había mucha gente dispuesta a crucificarme sin más".


























































