La fiscalía abre diligencias sobre presuntos delitos contables en Renfe
El fiscal jefe del Tribunal de Cuentas, Miguel Ibáñez, abrió ayer diligencias, por orden de la Fiscalía General del Estado, para esclarecer las responsabilidades penales que se deriven de las anomalías encontradas en Renfe en el ejercicio de 1989. La actuación de Ibáñez se basa en la auditoría elaborada por Eduardo Navarro, funcionario del Tribunal de Cuentas destituido recientemente. El propio tribunal calificó en su día el informe de Navarro de "borrador sin interés" y encargó otra auditoría. En la elaboración del segundo informe, más suave que el primero, participó Rafael Iglesia Lachica, hermano de uno de los altos cargos de Renfe en el año auditado.


























































