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Dos helicópteros de EE UU, abatidos por aviones propios en el Kurdistán iraquí

Dos cazabombarderos F-15 de Estados Unidos derribaron ayer en el Kurdistán iraquí (al norte del país) dos helicópteros, también norteamericanos, en los que viajaban más de 20 observadores estadounidenses y de otros países europeos que colaboran con Washington en la supervisión de la zona de exclusión aérea establecida en el área donde se produjo lo que oficialmente ha sido calificado como "un trágico error". Fuentes de la ONU informaron que 26 personas murieron como consecuencia del ataque. El presidente Bill Clinton ordenó inmediatamente una investigación al respecto.

El secretario de Defensa, William Perry, asumió la "completa responsabilidad" por lo ocurrido y aseguró que tomará todas las medidas para que la investigación se desarrolle "tan rápida y efectivamente como sea posible". Bill Clinton dijo que, pese a este grave suceso, la misión que Estados Unidos y otros países de la OTAN iniciaron hace tres años en Irak para proteger a los kurdos, "debe continuar".El suceso ocurrió en la mañana de ayer en las proximidades de la ciudad iraquí de Arbil, al norte del paralelo 36, en una zona protegida por las Naciones Unidas para evitar los ataques iraquíes contra la población kurda. El Pentágono informó que hubo una falta de coordinación entre los pilotos de los helicópteros y los de los aviones, que pensaron que se trataba de aparatos iraquíes que violaron la zona de exclusión. Por razones todavía desconocidas, el comando que dirige las operaciones militares en esa zona desconocía el plan de vuelo de los observadores internacionales, entre los que había británicos, estadounidenses, turcos, y franceses. Según el Pentágono, los aviones atacantes fueron incapaces de establecer comunicación por radio con los helicópteros. Los cuerpos de los 26 observadores fueron localizados horas después, según confirmaron fuentes del Pentágono.

Al poco de conocerse el incidente, fuentes kurdas acusaron del ataque a Irak, que negó toda responsabilidad en los hechos. El presidente Clinton fue informado de lo ocurrido mientras desayunaba en la Casa Blanca con miembros del Congreso. Urgentemente se puso en contacto con William Perry, y el jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas norteamericanas, John Shalikashvili, para conocer los detalles.

"Debemos estar unidos en este terrible dolor para rendir honor al elevado propósito al que estos individuos sirvieron y por el cual perdieron sus vidas", declaró Clinton apenas una hora después de que se conociese la responsabilidad de los aviones estadounidenses en lo ocurrido.

Misión de apoyo

William Perry dijo que los ocupantes de los helicópteros derribados participaban "en una misión en apoyo de una noble causa para la protección de un pueblo oprimido". Los pasajeros muertos estaban actuando en ese momento como funcionarios de Naciones Unidas que se trasladaban a un pequeño pueblo del norte de Irak para entrevistarse con dirigentes kurdos de ese área.

Desde que aviones norteamericanos patrullan la zona de exclusión del norte de Irak se habían producido hasta ahora diversos incidentes en los que estuvieron involucrados aviones iraquíes, pero nunca había ocurrido un error como el de ayer. Durante la guerra del Golfo sí se registraron varias víctimas de lo que se llama "fuego amigo". También en el sur de Irak, donde la ONU tiene establecido un espacio prohibido a los aviones iraquíes para proteger a la población shií de esa zona, se habían producido incidentes militares en los tres últimos años. Sin embargo, ambas regiones llevaban varios meses en calma.

William Perry, prometió que llevará personalmente la investigación que el Pentágono inició ayer mismo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de abril de 1994

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