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Los 135 españoles parecen a salvo, pero hay dudas sobre el paradero de tres misioneras

La colonia española en Ruanda, que se, compone de 135 personas, la casi totalidad de ellas religiosos y religiosas, no ha sufrido daños hasta ahora por causa de los enfrentamientos en el país africano. Tal era la información de la que disponía ayer el Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid, aunque las comunicaciones con Kigali eran extremadamente precarias.Las líneas directas se encontraban cortadas y era necesario recurrir a un complicado recorrido telefónico por varias capitales africanas para conseguir noticias de Kigali, donde trabaja una viceconsul honoraria de España, Matxalen Belausteguigoitia.

Representantes en España de la media docena de congregaciones religiosas con miembros presentes en Ruanda concordaron en afirmar ayer que en los combates, los dos bandos, e incluso los incontrolados armados que pululan por las calles de la capital, evitan atacar a los religiosos de origen europeo.

El incidente en el que estuvieron implicados más directamente ciudadanos españoles tuvo lugar el jueves; en una casa de Kigali perteneciente a los je suitas, donde se encontraban reunidas varias misioneras del orden secular Vita et Pax. Un grupo de uniformados penetró en el local, apartó a un lado a tres españolas y puso en otro a nueve ruandesas (hutus y tutsis juntas) que, después de ser sepa radas, fueron acribilladas a balazos. Aunque se sabe que las tres españolas -Ubaldina Martínez, Amparo Carbonell y María Helena Adot- no sufrieron daños, se ignora, en cambio, si siguen retenidas por los soldados. Vita e Pax gestiona en Ruanda varios centros nutricio nales y clínicas.

Un representante de la orden de los Misioneros del Sagrado Corazón consiguió noticias de Kigali por mediación de la Nunciatura Apostólica en Madrid y, a través de ella, del propio Vaticano. Las noticias recibidas de Roma también apuntaban a que los. religiosos españoles se encontraban ayer todos ilesos. Por otra parte, cinco miembros de un equipo español de Medicus Mundi que trabajan en un centro de salud en Gihara, a 15 kilómetros de la capital, se encontraban ayer junto a la viceconsul española, que se ha desplazado hasta este lugar.

El Gobierno de, Madrid hizo público ayer un comunicado en el que expresa su "enérgica condena a los actos de violencia en Ruanda y Burundi" y "exhorta los líderes políticos y militares realizar todos los esfuerzos necesarios para detener la espiral de violencia y establecer las condiciones para la recuperación del proceso democrático".

El Ministerio español de Asuntos Exteriores se encontraba ayer en estrecho contacto con el ministerio correspondiente de Bélgica, con el fin de asegurar la evacuación de los ciudadanos españoles en el caso de que el Gobierno de Bruselas proceda por sus propio medios al traslado de sus numerosos súbditos en Ruanda. Fuentes diplomáticas expresaron sin embargo en privado su duda de que los religiosos españoles acepten abandonar el país a menos que reciban una orden estricta en este sentido de sus respectivas congregaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de abril de 1994