El estreno de 'Turandot' reunió a 15.000 personas en el Palau Sant Jordi
Turandot, la ópera que más expectación había despertado entre los liceístas esta temporada -apenas quedaban entradas para las nueve representaciones previstas en el teatro de la Rambla-, se trasladó ayer al Palau Sant Jordi, obra del arquitecto japonés Arata Isozaki. Era la primera ópera organizada por el Liceo después del incendio que del 31 de enero. La princesa china que da título a la obra congregó a casi 15.000 personas -14.950, exactamente- para un aforo de 17.000.El hecho de que la ópera se ofreciera en versión de concierto en una instalación deportiva de grandes dimensiones, que hacía necesaria la amplificación de la voz, enfrió a algunos liceístas, que prefirieron no acudir al Palau Sant Jordi. La obra, dirigida por Paolo Olmi, tuvo en sus principales papeles a las sopranos Eva Marton y Verónica Villarroel, el tenor Giuseppe Giacomini, el bajo Stefano Palatchi y la orquesta y coros del Gran Teatre del Liceu, todos ellos ovacionados con un entusiasmo creciente a lo largo de la velada.


























































