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Nuevos datos sobre dos fósiles humanos de Java replantean la teoría de la evolución

La última hipótesis del origen del hombre moderno cierra la cumbre de San Francisco

La nueva y más precisa datación de unos fósiles hallados este siglo en la isla de Java (Indonesia) replantea el esquema de la evolución humana, cómo y cuándo se extendieron por otros continentes las especies anteriores al hombre moderno, originadas en África, y su relación con la capacidad de construir instrumentos. Dos investigadores estadounidenses afirman que el Homo erectus, ancestro del hombre, estaba ya en Asia hace casi dos millones de años, cuando antes se creía que no abandonó África hasta hace un millón de años.

El descubrimiento puede cambiar el escenario de la evolución humana, afirmaron los dos investigadores, Garniss Curtis y Carl Swisher, del Instituto de Orígenes Humanos (Berkeley), en la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) (ver EL PAíS de ayer).Los homínidos aparecieron en África hace varios millones de años. El Australophitecus afarensis, al que pertenece el famoso esqueleto Lucy, data de 3,5 millones de años. Se suponía que los homínidos evolucionaron en este continente hasta que, ya como Homo erectus, su desarrollo, con el uso de herramientas y del fuego, les permitió emigrar hace un millón de años, ya que no se habían descubierto fósiles anteriores fuera de África. La hipótesis más actual dice que el hombre moderno procede de una segunda oleada migratoria desde Africa hace tan sólo unos 100.000 años.

'Homo erectus'

Los restos analizados ahora por los estadounidenses, junto con sus colegas indonesios, deben de tener 1,8 y 1,6 millones de años. Fueron hallados en 1936 y en los años setenta no lejos de Trinil, donde Eugene Dubois descubrió, en 1891, el cráneo y el fémur del célebre Hombre de Java o Pitecantropo, cuando buscaba el eslabón perdido. Posteriormente, el Pitecantropo se situó en el género Homo como Homo erectus. En los años sesenta, los célebres paleoantropólogos Louis y Mary Leakey hallaron restos de Homo erectus de hace 1,4 millones de años en Tanzania. Su hijo Richard Leakey encontró otros en Kenia de hace 1,8 millones de años.Los restos de Java estudiados por Curtis y Swisher son un cráneo pequeño hallado en Mojokerto y un trozo de cráneo y una estructura facial aplastada de Sangiran. La primera datación del pequeño cráneo, realizada con métodos geológicos convencionales, situaba su edad en un millón de años. Curtis, un geólogo que se retiró en 1988,, no estuvo nunca de acuerdo con esa datación. Según él, utilizando una técnica llamada de potasio-argón, el cráneo tenía 1,9 millones de años, pero esa datación fue puesta en entredicho por sus colegas.

En. 1992 y 1993, Curtis regresé a Java con Swisher y su equipo y recogió nuevas muestras geológicas en Sangiran y Mojokerto para repetir la datación más eficazmente con el argón-argón. "También tomamos muestras del interior del fósil, muy poca cantidad porque, si no, se destruye el, cráneo, pero suficiente para demostrar que es exactamente el mismo material que el tomado en el lugar donde se encontró", explicó Curtis en San Francisco.

El ue el Homo erectus saliera de Africa un millón de años antes de lo creído significa que la migración se produjo unos 500.000 años antes de aparecer la tecnología achelense (hachas y piedras talladas por dos caras, más eficaces que los instrumentos más primitivos), encontrada en yacimientos africanos de hace 1,4 millones de anos.

Según muchos paleoantropólogos esta tecnología fue lo que permitió al Homo erectus dejar África. Pero la idea tiene la gran pega de que no se ha encontrado ningún resto achelense asociado al Homo erectus en Asia. Ahora, con la datación de Curtis y Swisher, se podría explicar la ausencia de esta superior tecnología en Asia porque se habría producido sólo en África. Queda ni muchas incógnitas, como por qué no se ha hallado ningún fósil más antiguo en Asia del género Homo, como hay en Africa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de febrero de 1994