Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tribuna:

Cañones en Navacerrada

En estos últimos días, las manifestaciones de los grupos ecologistas han suscitado ' la. polémica sobre los cañones de nieve que se están instalando en la estación del puerto de Navacerrada, en la sierra de Guadarrama.Estas personas se niegan rotundamente a la instalación de' estos sistemas de producción de nieve alegando que son perjudiciales para el medio ambiente. Ante todo hay que aclarar que la repercusión sobre el medio ambiente que éstos tienen es nula. Lo único que hace un cañón de nieve es expulsar agua y aire a presión. Las pequeñas gotas de agua, al entrar en contacto con el aire frío, se cristalizan y caen al suelo en forma de nieve.

No se utiliza amoníaco ni otros productos químicos como se ha querido hacer creer. Este proceso es puramente físico y en ningún caso químico. La producción de nieve sólo se puede llevar a cabo si la humedad es la adecuada y si la temperatura está por debajo de los cero grados, es decir, las condiciones en las cuales nevaría normalmente. Se podría decir que lo único que se hace es regar la pista y, dado el frío ambiental, el agua cae en forma de nieve.

El agua que se utiliza para este fin proviene de las lluvias caídas sobre la misma zona, que se recoge y almacena para su utilización durante la temporada de esquí.

Este agua es almacenada en forma de nieve durante el invierno, y en primavera, con el deshielo, va a parar a los embalses.

Hay que decir que los cañones sólo se pueden utilizar si hay una base de nieve y como complemento de la nieve caída anteriormente, para completar zonas de las pistas en las que el grosor de la capa de nieve es reducido y no permite la práctica del esquí.

Como puede verse, el impacto sobre el medio ambiente es inexistente.

Las tres estaciones de nuestra comunidad -puerto de Navacerrada, Valcotos y Valdesquí- se encuentran entre las seis únicas estaciones españolas de las cerca de 25 que existen, que no cuentan con instalaciones para la producción de nieve, quedando claramente a la zaga del resto de las estaciones españolas.

El hecho es que en Madrid ya no nieva como solía. Las nubes que en mayor proporción aportan agua y nieve a la sierra de Guadarrama vienen del Suroeste, y por ello en su trayectoria pasan por la zona de influencia térmica que ejerce Madrid. Estas nubes aumentan muy ligeramente su temperatura y, como resultado, nos encontramos que en la sierra de Guadarrama llueve en vez de nevar. Por ello, cada invierno, los cerca de 300.000 esquiadores con los que cuenta Madrid nos encontramos con la duda de si nevará o no, si podremos esquiar en las estaciones situadas apenas a 50 kilómetros de casa o si, por el contrario, tendremos que hacer largos desplazamientos, con el importante desembolso económico que ello conlleva, a otras estaciones de invierno fuera de nuestra comunidad, o incluso fuera de nuestras fronteras, cuya única ventaja es que sí cuentan con instalaciones de cañones de nieve con los cuales aseguran a sus usuarios la posibilidad de esquiar durante todo el invierno.

Gracias a los cañones que se están instalando en tres de las pistas de la estación del puerto de Navacerrada, los esquiadores madrileños tendremos por fin la posibilidad de poder esquiar durante todo el invierno; con un coste muy reducido y al alcance de casi todos los bolsillos, en nuestra sierra, que al estar tan, próximo a Madrid hace innecesario el desembolso adicional que supone el alojamiento en las estaciones de fuera de nuestra comunidad.

A todos nos encanta recordar a Paco Fernández Ochoa ganando los Juegos de Invierno de Sapporo y las proezas de su hermana Blanca, recientemente retirada de la competición, o de los muchos otros buenos corredores que ha dado la sierra madrileña. No sentimos orgullosos de que sean nuestros paisanos y que se hayan formado como esquiadores en nuestra sierra. Pero las condiciones climatológicas han variado desde que ellos dieron sus primeros pasos en el mundo del esquí; hoy día, cualquier niño de nuestra región que se inicie en la competición no tiene la certeza de poder entrenar en las estaciones que se encuentran tan cerca de su propia casa, y tiene que desplazarse miles de kilómetros al año, con la pérdida de tiempo y de dinero que ello conlleva, para poder estar al nivel de otros niños que tienen la suerte de poder entrenar en sus estaciones, que sí están equipadas con sistemas de producción de nieve. Esto, por supuesto, es extensible a los niveles de alta competición.

Aun así, la sierra de Madrid sigue dando grandes corredores, y los que hoy representamos a la Federación Madrileña aprendimos a esquiar en Navacerrada.

Si se cumplen las expectativas, a partir de diciembre de este año las instalaciones de cañones de nieve de la estación del puerto de Navacerrada estarán funcionando y los esquiadores madrileños gozaremos de la seguridad de que al subir a esquiar a la sierra nos encontraremos con unas pistas perfectamente practicables, ya que una de las estaciones madrileñas, al fin, ha conseguido instalar cañones.

Espero que en los próximos años las otras dos estaciones de nuestra comunidad se sumen a esta iniciativa llevada a cabo por la estación del puerto de Navacerrada y así conseguir que la sierra de Guadarrama tenga la misma importancia, desde un punto de vista turístico y deportivo, que hoy tienen el Pirineo aragonés y catalán, Sierra Nevada e incluso Andorra.

estudiante de tercero de BUP, es campeón de España de esquí alpino en 1988 y 1990.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de febrero de 1994