Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El ministro belga de Exteriores rechaza las acusaciones de corrupción

El ministro belga de Exteriores de Bélgica, el socialista flamenco Willy Claes, se vio obligado ayer a salir al paso de las imputaciones que le envuelven en el cobro de comisiones ilegales por la compra de 46 helicópteros militares de la marca Agusta mediante la celebración de una conferencia de prensa y el anuncio de una querella contra el periódico que ha lanzado las acusaciones.Claes es el primer político flamenco cuyo nombre aparece en el culebrón de los helicópteros Agusta, que ya se ha llevado por delante a un viceprimer ministro, al presidente de la región de Valonia y a un ministro regional.

Un testigo no identificado, citado por el diario Het Laatste Nieuws como "persona próxima al SP [partido socialista flamenco]", asegura que Claes, entonces ministro de Economía, se entrevistó con los directivos de la sociedad italiana Agusta para desviar 15 millones de francos belgas (60 millones de pesetas). Con este objetivo, el periódico asegura que Claes intentó concertar una entrevista con el presidente del partido, Frank Vandenbroucke, cosa que éste no aceptó ante la indignación del ministro.

Het Laatste Nieuws incluso cita textualmente una supuesta frase de Claes a Vandenbroucke, al que habría reprochado "actuar como si fuera el único en tener las manos limpias".

Nada que reprocharse

El ministro de Exteriores ha asegurado "sentirse realmente enfermo" ante tales imputaciones y ha defendido la decisión tomada en 1988 por el Gobierno belga. "No tengo nada que reprocharme", dijo. Y añadió: "Nunca se me hizo la menor propuesta de acto ¡legal y nunca he estado implicado directa o indirectamente en la percepción de comisiones". Claes denunció el "acoso periodístico" y aseguré haber "defendido bien al Estado belga".Claes rechazó todos los detalles de la versión aportada por el anónimo testigo y retó a la publicación a dar a conocer su nombre y a organizar un careo. Según Claes, no hubo entrevista con los directivos de Agusta y no hubo conversación sobre los helicópteros con Vandenbroucke. El ministro, profundamente dolido, ha anunciado acciones legales contra los difamadores.

Los políticos hasta ahora citados en el caso Agusta pertenecían al Partido Socialista francófono, considerado por una parte de la opinión pública flamenca como el residuo del arcaísmo de izquierdas y como un ejemplo de la degradación de la vida política.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de febrero de 1994