DESAPARECE EL MÚSICO DE LA CONTRACULTURA

Muere Frank Zappa, el gran heterodoxo del rock

A los 52 años, deja casi un centenar de discos grabados, en los que fusionó diversos estilos musicales

Frank Zappa, el gran heterodoxo del rock, falleció el pasado sábado, a los 52 años, en su casa de Los Ángeles, a consecuencia de un cáncer de próstata. Tras ser enterrado el domingo en la más estricta intimidad, la noticia de su fallecimiento fue dada a conocer ayer. Compositor, arreglista, guitarrista, director de grupos y proyectos, Zappa era una de las figuras del rock más controvertidas, oscuras, desconocidas y respetadas. Pionero de la fusión del rock con otras músicas -clásica, contemporánea, concreta, jazz, serial...-, alternó esta faceta de compositor serio con una postura crítica, ácida, ácrata y radicalmente antiestablishment. Fue un músico sin maestros ni discípulos, pero con muchos hijos bajo su influencia. Un artista único.

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Desde hace dos años, Frank Zappa sabía que padecía un cáncer de próstata, lo que no mermó su actividad musical ni social. Su hija Moon Unit y su hijo Dweezil dieron a conocer la enfermedad hace 18 meses, mientras Zappa dudaba si presentarse a las elecciones norteamericanas y continuaba esa fiebre creadora que marcó su vida. En el momento de su muerte -"Se fue en paz", ha declarado su amigo Jim Nagle-, Zappa estaba rodeado de su familia.Frank Vincent Zappa nació el 21 de diciembre de 1940 en Baltimore (Maryland, Estados Unidos). Su padre, un científico que trabajaba para el Gobierno y guitarrista en momentos de ocio, se trasladó con su familia a California cuando Zappa era un niño. Ávido coleccionista de discos de rock de los años 50 y de rhythm and blues, alternó la afición a esta música popular con compositores como Stravinski y Edgard Varèse, una de sus principales influencias.

En 1957, mientras cursaba estudios secundarios, Zappa formó su primer grupo, los Blackouts, y estudió teoría musical en el Chaffey College de Alta Loma (California). Sólo aguantó seis meses. Realizó sus primeras grabaciones para bandas sonoras de películas de serie B (The world's greatest sinner) y apareció en programas de televisión con un Concierto de bicicleta. Un Zappa de 20 años soplando entre el manillar, ya apuntaba heterodoxias futuras. En 1963, compuso su segunda banda sonora (Run home slow), y sus problemas con el sistema comenzaron cuando se le condenó a 10 días de cárcel y tres años de libertad condicional por una cinta en la que ridiculizaba sexualmente a la policía.

En 1964, Frank Zappa comenzó a moverse con el germen de sus Mothers of Invention por los circuitos freak de Los Ángeles. "Organizábamos conciertos-happening en los que una jirafa eyaculaba nata sobre el público o marines masacraban muñecos de trapo mientras tocábamos el himno americano". Era la época en la que pedía una nación sin gobierno, en la que afirmaba que harían falta 500 años para que la gente estuviese madura para ello. "Que sean 500.000 años", declaró en 1992.

En 1966, publicó Freak out!, su primer disco. Un año más tarde apareció We're only in ¡t for the money (Sólo lo hacemos por dinero), una parodia del Sgt. Pepper, de los Beatles. Zappa ya era sinónimo de underground, de riesgo, de incomprensión, de música para adictos. Satirizaba con furia la América establecida, alteraba las cintas de grabación, jugaba con el ruido, recitaba, utilizaba a Varèse, componía para orquesta y recordaba al rock de los cincuenta.

En 1969, Zappa se casó con Gail, su segunda mujer y madre de sus hijos Dweezil, Ahmet Rodan, Moon Unit y Diva. Eran los tiempos de lecturas en los circuitos universitarios obras como Cerdos, caballos y rock and roll; de tocar junto a Hendrix en el festival de Denver ante 50.000 personas; de estar cansado de actuar ante gente que aplaude "por razones equivocadas".

Más tarde, colaboró con Zubin Mehta y la Filarmónica de Los Ángeles ("Es uno de los músicos de rock que hablan mi idioma", ha declarado Mehta), realizó obras para guitarra, trabajos para orquesta, ballets, grabaciones en directo, discos piratas editados por él mismo, óperas rock, colaboraciones con Pierre Boulez... Y entre trabajo y trabajo, acusaciones de convertirse en un "un chiste cínico y escatológico", prohibiciones por "obscenidad", conciertos dedicados a Varèse y Webern, premios Grammy...

En 1992, Zappa dirigió en Francfort su suite orquestal El tiburón amarillo. El mismo año, apuntó su nombre como candidato independiente a las elecciones presidenciales de Estados Unidos. "Mi estado de salud me descalifica para el cargo", dijo, antes de añadir: "En Washington están los peores payasos que el dinero puede comprar. Odio todas las corrientes políticas".

Y Zappa dejaba, a modo de sentencia final, su opinión sobre el rock: "El rock and roll se ha convertido en un gran negocio. Ya no está sujeto a la música o a la estética; sólo tiene que cuadrar con la identidad corporativa de las compañías de discos. El rock es un gran fraude".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 06 de diciembre de 1993.

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