Y ahora, el GATT

Teddy Roosevelt no se habría contentado con tomar una colina si había una montaña que asaltar más allá. Tampoco Bill Clinton debería dormirse en los laureles de su soberbio triunfo con el Tratado de Libre Comercio (TLC). Se vislumbra uno mayor, el monte GA TT ( ... ) Es el momento de asegurar un régimen de libre comercio mundial para el siglo XXI. ( ... )El GATT fue concebido como una vía que permitiese a las naciones una manera más fácil de actuar en su propio beneficio. Las reducciones unilaterales de tarifas son beneficiosas, pero si todos los países se pusieran de acuerdo para disminuir, a la vez, las barreras comerciales, el impulso mundial facilitaría el reconocimiento del acuerdo. ( ... )

En la mesa de negociaciones, cada nación ha intentado con tenacidad afianzar sus protecciones y burlar a. la otra parte. ( ... ) Esto lleva a que parezca que los países sólo se benefician de los acuerdos comerciales cuando sus negociadores derrotan a los del lado contrario. Esto es pensar al estilo Perot. La lección del TLC es que cuando los dirigentes adoptan el punto de vista del pueblo, los electores se inclinan por la libertad de comercio. ( ... ) Para avanzar en el GATT, Clinton tiene que adoptar el juego exterior; en lugar de intimidar a los líderes europeos y asiáticos, debería . llevarles a que demostraran, juntos y públicamente, que el GATT es un bien común y no una lucha entre adversarios.

, 19 de noviembre

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 19 de noviembre de 1993.

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