Los altos cargos 'civiles' dejarán el ministerio

El ministro del Interior, José Luis Corcuera, abandonará su cargo en unión de sus colaboradores más directos en lo que en el departamento se conoce como la rama civil, es decir, aquellas secciones que no tienen relación con la lucha antiterrorista y la delincuencia, según fuentes del ministerio.Una de las personas que abandonarán su cargo casi con absoluta seguridad es el subsecretario de Interior, Víctor Moreno Catena, considerado uno de los ideólogos de la ley Corcuera, junto con su antecesor en el puesto, el fallecido Santiago Varela. Moreno ya declaró el pasado 18 de octubre que se sentía "solidario" con el ministro sobre lo que dictaminase el Tribunal Constitucional respecto a la polémica normativa.

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Rafael Vera, secretario de Estado para la Seguridad, también unió su suerte a la del ministro: "En cualquier caso, pase lo que pase, yo me sentiré solidario". Sin embargo, las fuentes informantes se inclinaban ayer por la hipótesis de que Vera seguirá en su puesto, dado que se le considera una pieza clave en la lucha antiterrorista y la delincuencia.

Luis Roldán, director de la Guardia Civil, ya presentó la dimisión a Corcuera hace más de un mes, alegando estar cansado. Pese a eso, el pasado día 11 se sumó a los leales de Corcuera: "Si se va, yo me iré también", dijo.

Agustín Valladolid, director general de Comunicación y responsable de prensa de Interior, es otra de las personas que probablemente dejará su cargo.

"Corcuera ha pedido calma y tranquilidad a todos los altos cargos para que sigan trabajando con normalidad", repetían ayer diversas fuentes de Interior, que pretendían dar la sensación de que en el departamento no había ninguna inquietud. La realidad, sin embargo, parecía ser otra. Durante toda la jornada hubo reuniones de alto nivel a las que asistieron incluso los máximos responsables de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

La práctica totalidad de los sindicatos de policía se mostraron proclives a que Corcuera abandone su puesto "por coherencia" y celebraron que el Constitucional haya declarado nulo el artículo 21.2 de la ley. "Esperamos que nos abandone rápidamente porque queremos pasar la página negra que ha escrito este señor en el ministerio", dijo Fernando Vázquez Romay, secretario general de la Unión Federal de Policía, un sindicato muy próximo a UGT.

El único que se opone a la dimisión del ministro es el Sindicato Profesional de Policía, que agrupa a los inspectores del cuerpo. "No dimita, señor ministro", pide este sindicato en una nota en la que asegura que la finalidad de la polémica ley era "dotar de mejores y más efectivos instrumentos legales a la policía para mejorar los niveles de seguridad ciudadana".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 19 de noviembre de 1993.

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