Hezbolá atenta contra Air France y la Embajada de Francia en Teherán
Teherán fue, ayer por la mañana, escenario de otro episodio del enfrentamiento entre el pequeño Satán francés y los locos de Dios. Militantes de Hezbolá, el Partido de Dios de los shiíes iraníes y libaneses, arrojaron una granada contra el vestíbulo de la sede de Air France en la capital iraní y dos artefactos semejantes contra el patio de la Embajada francesa. Dos empleados iraníes fueron heridos por el estallido de los cristales en las oficinas de la compañía aérea, mientras que en la representación diplomática no se registraron daños humanos.En una llamada a la agencia France Presse en Teherán, un anónimo portavoz de Hezbolá aseguró que los atentados constituían "una primera advertencia" dirigida a Francia por la hospitalidad ofrecida a Mariam Rayavi, la esposa de Masud Rayavi, máximo dirigente de la organización opositora armada Muyaidín Jalk (Combatientes del Pueblo), quien reside en Bagdad. "Queremos castigar a los franceses y queremos que sepan que vamos en serio", dijo el portavoz de Hezbolá. En ese mismo momento, dos diarios de Teherán acusaban a Francia de "haber ofendido gravemente el pueblo iraní".
Un portavoz policial iraní aseguró que los supuestos autores del ataque contra la Embajada francesa fueron detenidos ayer mismo, pero no ofreció detalles sobre su identidad.


























































