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La privatización de la funeraria municipal resultó una ganga

La funeraria estaba en quiebra hace nueve meses y al final de año los judicatarios cobrarán ya 160 millones

Los empresarios que compraron en diciembre el 49% de la funeraria por 100 pesetas querían hacer un negocio de una sociedad que el Ayuntamiento de Madrid tenía en quiebra. Y lo que han conseguido es una ganga. En unos meses, la nueva empresa ha ampliado el capital en 200 millones y ha revolucionado la entidad lo suficiente como para obtener este año 800 millones de beneficios. De ellos, cobrará por su gestión 160 millones. El resto servirá para sanear la deuda. Además, los nuevos gestores han aumentado la plantilla, los servicios y su calidad. Este milagro económico tiene su origen en que mientras estuvo dirigida por el PP se hallaba abandonada. Ahora, ya privatizada, recibe todo tipo de apoyos públicos. El gerente de la empresa, Juan Antonio Valdivia, rechaza que la concesión en exclusiva de la funeraria en estas condiciones sea un "regalo", pero sí reconoce que es "un buen negocio". PASA A LA PÁGINA 3

El fiscal abre la investigación tras la denuncia de IU

VIENE DE LA PÁGINA 1"Todo negocio que te lleva 24 horas y te deja sin vacaciones hay que valorarlo como tal; pero, además, es que tiene un riesgo", explica el gerente. "Dentro de tres o cuatro años, cuando esté saneada, será negocio para Funespaña [la empresa concesionarial y para el Ayuntamiento, cuando podamos repartir dividendos", dice Valdivia.

El proceso que culminó con la privatización del 49% de la funeraria municipal en diciembre de 1992 fue muy polémico y todavía no está resuelto. Izquierda Unida ha llevado el asunto ante la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid por la posible connivencia entre el equipo de Gobierno del PP en el Ayuntamiento de Madrid y la empresa finalmente adjudicataria, y por presuntas irregularidades.

IU ha entregado en la fiscalía un informe que argumenta sus acusaciones en varios delitos (prevaricación, apropiación indebida, malversación, falsedad de documentos, estafa...). Los responsables municipales de la coalición declararon anteayer ante el fiscal jefe del tribunal, Mariano Fernández, que ha emprendido la investigación esta semana.

Los gestores de Funespaña extreman su receptividad ante estos recelos. Han ofrecido todo tipo de explicaciones sobre sus métodos -anteayer, incluso, las enviaron por escrito al fiscal-, además de encargar una auditoría a Arthur Andersen para que ratifique sus cuentas.

La primera inyección de oxígeno le llegó a Funespaña de partida, en forma de 2.274 millones y procedente del mismo Ayuntamiento de Madrid. Ya el pliego de condiciones de la privatización establecía que la sociedad adjudicataria sería "compensada" por las deudas que contrajo el Consistorio con la entonces empresa municipal: 165 funcionarios municipales fueron prestados para los Cementerios desde 1987 hasta 1992. Al ir cedidos en comisión de servicios, el plus correspondiente fue adelantado por la empresa.

Beneficios reales

Los concesionarios califican este ingreso como un mero apunte contable no incluido en los beneficios reales. Izquierda Unida expresa otra opinión: Funespaña no ha tenido acceso directo a este dinero, pero gracias a él la deuda acumulada de la empresa con los bancos (9.000 millones) se ha rebajado en casi 1.200 millones y se ha mejorado el resultado económico.

Franco González, de IU, ofrece su particular explicación a esta operación: "Mientras una instalación deportiva, por poner un ejemplo, es pública, pues a degradar el servicio, a no mantenerla. Cuando entra la iniciativa privada, pues lo que se le negaba a la instalación pública se le insufla a la privada".

A Leandro Crespo, del PSOE, le preocupa que "en sólo unos meses, un gerente, no una sociedad privada, un gerente, haya sido capaz de resolver prácticamente el 99% de los problemas que tenía la empresa. Eso demuestra muy claro la incapacidad del PP para gestionar. ¿Y por qué no puede el PP recuperar la calidad de los servicios igual? ¿Por qué el PP no hace cumplir el régimen de monopolio al 100%?, ¿Por qué no consigue el PP que la ocupación de los tanatorios fuese una realidad?".

La oferta privatizadora de Funespaña se cifró teóricamente en 4.058 millones, pero en dinero contante se compró por 100 pesetas. Luego, se le añadieron los 200 millones de ampliación de capital para rescatarla de la quiebra técnica. La quiebra, sin embargo, se superó con 105 millones. Las demás partidas prometidas (miles de millones para el Fondo de Maniobra Negativo, el Fondo de Pensiones, el Pasivo Laboral) son sólo compromisos adquiridos por si la empresa quebrase o por si no se consiguiera ese dinero por otros caminos.

La clasificación inicial como empresa en quiebra tampoco es coincidente. IU lo niega. Y el interventor general, del Ayuntamiento rubricó esta versión escasos días antes de la privatización al situar el patrimonio como positivo en 1.098 millones. Esta polémica es interesante porque, de confirmarse, Funespaña debería haber pagado -según el pliego- el 49% de ese patrimonio. Es decir, 539 millones de pesetas.

La empresa, además, se ha liberado de los 165 funcionarios que le costaban, por un plus de comisión de servicios, unos 500 millones al año. Estos funcionarios, además, eran poco operativos porque, entre otras cosas, respondían de la calidad de su trabajo por el convenio municipal y no por el de la funeraria.

Ampliación de plantilla

Suprimida esta carga, Funespaña ha ampliado la plantilla (595 empleados antes de la privatización) en 89 personas, la mayoría hijos de trabajadores de la casa. La reconversión, por tanto, ha sido bien aceptada por los sindicatos, que en estos momentos negocian una revisión salarial en el convenio sobre el IPC, superior a la de los funcionarios.

IU ve otras oscuridades, también, en la gestión actual. Acusa a Funespaña de maquinar -alterar el precio de las cosas- un servicio especial que ofrece la funeraria el número 10 lo convirtieron en 31- sin la debida aprobación del pleno.

Valdivia se apunta el tanto: "La Casa Real nos llamó para que preparásemos algo especial con motivo de la muerte de don Juan, el padre del Rey, y como el mejor que teníamos no era suficiente para esta personalidad compramos dos ataúdes de madera maciza de bubinga, cuyo coste en fábrica es de 140.000 pesetas, que al final no quisieron".

Semanas después falleció el padre de Los Albertos y éstos demandaron un tratamiento fúnebre de alto rango. El servicio de lujo fue ratificado en pleno el pasado 28 de julio.

IU critica que se hayan rescatado servicios ya retirados y Valdivia argumenta que no iba a tirar los 20 millones de pesetas que suponen los 330 modelos antiguos básicos que tenían almacenados. Les aplicó unas reformas y los sacó al mercado.

Los nuevos gerentes han impuesto criterios privados y no políticos en todas las áreas de la funeraria. Los resultados han sido inmediatos. "El producto se ha mejorado y modernizado y, como cobramos lo mismo, la demanda de enterramientos ha aumentado, hemos reducido los costes de los féretros, hemos reorganizado y agrupado las contratas de limpieza, jardinería y vigilancia y renegociado un mejor precio", explica Valvidia. Nadie cuestiona estos datos.

La obra civil de un nicho cuesta 75.000 pesetas. En 1987 se vendía por 30.000. Ya el año pasado se equilibró la minuta hasta 89.600 pesetas.

"La ocupación de las salas aumentará a final de año un 10% sobre el año anterior y esta mejora supone muchos millones con los mismos gastos. Antes venían a contratar al tanatorio familiares no muy directos. Ahora vamos nosotros al hospital o a la casa y gracias a este acercamiento nos contratan mejores servicios", expone Valdivia. La prueba: en 1992 el servicio superior de enterramiento (280.000 pesetas) lo solicitaron 698 personas. Este año lo han pedido ya 985.

Hay razones externas para explicar este éxito que nada tienen que ver con los altibajos del mercado o la explotación del producto: en Madrid sigue muriéndose una media de 27.000 personas al año.

El Ayuntamiento perdía unos 1.400 millones anuales en los últimos ejercicios, por los 13 traslados diarios que le robaban a la funeraria municipal las empresas privadas (piratas) que trabajan desde la periferia. El Ayuntamiento no sabía o no podía ejercer el monopolio que sobre esta competencia le concede la ley de Régimen Local.

La Comunidad de Madrid, el organismo que regula estas competencias, tampoco ayudó demasiado. El pasado mes de agosto, una resolución judicial ratificó la posición de monopolio y aclaró aparentemente el futuro. Los empresarios privados se manifestaron con sus coches fúnebres el pasado jueves. Ayer, sin embargo, se constató el primer caso de pirateo de la nueva posición.

Madrid sí te olvida

Hace casi un año, Enrique Beotas -ex jefe de prensa de Manuel Fraga en AP y entonces director de una empresa de imagen- logró que la funeraria municipal le financiase con 26 millones la edición de un libro de lujo para "desmitificar la muerte", De este elitista trabajo, titulado Madrid no te olvida, se editaron 1.492 ejemplares con las opiniones de 32 periodistas y escritores. Las acusaciones de despilfarro (la edición fue pagada por la funeraria que presidía el concejal del PP Simón Viñals) paralizaron su presentación, prevista para el Día de Difuntos.El libro, sin embargo, estaba terminado. El edil, acorralado, anunció que buscaría patrocinadores para no correr con el gasto. Finalmente, Madrid no te olvida fue traspasado con la privatización, y los ejemplares están todavía en un almacén. Concesionarias y constructoras han patrocinado ya 20 millones del agujero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de septiembre de 1993

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