Donar órganos
En alguna ocasión he oído, leído, visto e incluso comentado algo acerca de los trasplantes de órganos y de lo que irremediablemente va unido a ellos, los donantes. Pero nada más; sencillamente era algo que pasaba a mi alrededor.Por una de esas jugadas del destino es un tema que desde hace unos meses me viene a la cabeza casi a diario, porque ahora sí me toca de cerca.
He de confesar que, egoístamente, me gustaría que esta carta fuese una petición particular de uno de esos órganos (de un riñón) para una persona en concreto. Pero, simplemente, me conformo con saber que mañana se harán uno o dos trasplantes más, gracias a que ha habido uno o dos donantes más, porque así al menos queda la esperanza de que pasado mañana el próximo donante hará que él deje de depender de una máquina para seguir viviendo.
Con toda seguridad, esta carta no logrará que el problema de todos los que necesitan un corazón, riñón o cualquier otro órgano se solucione de la noche a la mañana. Quizá lo que sí pueda conseguir es aumentar sus posibilidades.-
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