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Un primer tiroteo motivó el destierro del hombre muerto en La Jungla

El espectacular tiroteo que acabó con la vida de Honorio Bruno Silva el jueves en el barrio de La Jungla no era una novedad. Otro intercambio de disparos sucedido el día 10 de agosto fue el origen del destierro del fallecido.

La policía, que cree que aquel primer tiroteo fue "una bronca", tiene una versión distinta también del calibre del segundo incidente. Los investigadores sospechan que a Bruno sólo le dispararon cuatro hombres, y no 20, como dijeron algunos vecinos de La Jungla.

Familiares directos de la víctima han declarado que la disputa se produjo a raíz del enfrentamiento de Honorio Bruno con un primo hermano. Tiempo atrás, uno de los cuatro hermanos de Honorio había sido tiroteado, junto con su mujer, en Plasencia (Cáceres), de donde procede la familia y donde Honorio recibió sepultura el jueves.

Cuando una persona relacionada con este último incidente se presentó en el barrio de La Jungla, Honorio se dispuso a echarle, pero su primo hermano dio la cara por aquel hombre. El pasado 10 de agosto también hubo tiros, dicen los habitantes de La Jungla, pero nadie resultó herido: disparaban al aire.

La versión oficial sobre la última reyerta apunta a que el fallecido pudo haber cogido una escopeta de su casa para hacer frente a sus agresores. La familia de Honorio rechaza esta versión. Asegura que no tuvo tiempo para eso y que, de todos modos, la escopeta que tenía en casa no le hubiese servido: se encasquilla al primer tiro.

La policía desmiente además que se haya requisado arma alguna en el barrio (perteneciente al distrito de Vicálvaro y no a San Blas, como en primera instancia informaron fuentes policiales).

En cambio, algunos testigos afirman que dos agentes de paisano registraron a un joven de unos 15 años supuestamente implicado en el tiroteo cuando intentaba huir. Le requisaron la escopeta, aunque comprobaron que ésta no había sido disparada, por lo que no le impidieron salir del barrio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de septiembre de 1993

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