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Estados Unidos pactará con la ONU todo ataque contra posiciones serbias

Washington / Sarajevo

El Gobierno estadounidense no atacará las posiciones serbias en Bosnia hasta no contar con el permiso del mando de la Fuerza de Protección de la ONU en la antigua Yugoslavia (Unprofor), según revelaron ayer funcionarios de la Administración de Bill Clinton. Esta medida equivale a consentir el veto de la ONU en la elección de los objetivos de un eventual ataque aéreo, con lo que el plan de intervención estadounidense queda considerablemente limitado. Estas declaraciones se difunden a sólo dos días de la crucial reunión de la OTAN en Bruselas, en la que se espera que se definan los objetivos de la misión y la cadena de mando.Los funcionarios estadounidenses citados por la agencia Reuter insistieron en que "es muy importante para nosotros que la OTAN trabaje en estrecha colaboración con la autoridades de la ONU sobre el terreno". "Una de las cosas que más nos importan es lo que pueda pasar con los cascos azules", aseguran las mismas fuentes, que añaden "si hay un desacuerdo sobre un objetivo, éste quedará descartado".

La decisión de contar con la aprobación de Unprofor antes de llevar a cabo cualquier ataque aéreo está contenida en el "protocolo de acuerdo" firmado el pasado miércoles por el jefe del Comando Sur de la OTAN, el almirante norteamericano Jeremy Borda, y el comandante en jefe de Unprofor, el general francés Jean Cot.

En Bosnia, las milicias serbias siguen poniendo obstáculos para retirarse de los estratégicos montes Igman y Bjeslanicaf desde donde dominan Sarajevo, en tanto que la ONU no se comprometa a tomar el control absoluto de las posiciones. "Las fuerzas musulmanas quieren conseguir ventaja militar en esta operación", explicaba ayer el líder de los serbios de Bosnia, Radovan Karadzic.

Pacto sobre corredores

Sin embargo, sí que se logró un acuerdo para la apertura de corredores humanitarios, según confirmó ayer en Sarajevo el general español Luis Feliu, segundo mando de la Uriprofor en" Bosnia, quien medió en las conversaciones entre representantes de las tres facciones enfrentadas. Según los documentos pactados, las tres partes se comprometen a garantizar el tránsito seguro de los convoyes desde Sarajevo hasta Visoko, 30 kilómetros al norte, y Mostar, a 130 kilómetros hacia el suroeste.Las conversaciones de paz siguen tropezando con la capital bosnia, asediada por las milicias irregulares serbias desde hace 16 meses, como principal escollo para perfilar el mapa de la futura Unión de Repúblicas de Bosnia y Herzegovina que se discute en Ginebra.

Los mediadores internacionales, David Gwen y Thorvald Stoltenberg, tienen pensado proponer que la ciudad quede bajo tutela de la ONU por un periodo mínimo de un año si el presidente bosnio, Alia Izetbegovic, y Karadzic no llegan a un acuerdo.

Izetbegovic solicitó ayer una reunión urgente del Consejo. de Seguridad por considerar que las actuales conversaciones de Ginebra no hacen sino "sancionar el genocidio y recompensar la agresión militar" contra Bosnia.

También en Ginebra, una manifestación de unos 2.000 bosnios "contra el genocidio perpetrado por serbios y croatas", terminó en duros enfrentamientos con la policía. Diecisiete personas resultaron heridas.

Hacia Sarajevo se dirige el convoy internacional Mir Sada (Paz Ahora) -que, con cerca de 1.000 pacifistas, intenta llevar a la capital bosnia ayuda humanitaria y detener, siquiera temporalmente, la guerra. Ayer el convoy se encontraba a cinco kilómetros de Prozor y marchaba hacia Gorni Vakuf.Uno de los 90 españoles presentes en la comitiva aseguró ayer a EL PAÍS que, el pasado viernes, milicianos croatas robaron dos vehículos de la caravana a punta de pistola y que una delegación que se dirigía a Gorni Vakuf fue recibida con disparos por combatientes musulmanes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de agosto de 1993

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