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Se agrava el estado de salud de Federico Fellini

El médico personal del cineasta dice que su situación es "seria, muy seria"

"No estamos bromeando, no va a salir de un momento a otro. La situación es seria, muy seria. Nadie quiere ser alarmista, pero no levantaremos el pronóstico reservado en las próximas horas". Esto dijo ayer por la tarde Gianfranco Turchetti, médico personal de Federico Fellini, sobre la situación clínica del director cinematográfico, de 73 años de edad, que el martes fue víctima de un ataque cerebral que le paralizó la parte izquierda del cuerpo mientras convalecía en un hotel de Rímini de la operación para la implantación de un marcapasos que le habían hecho en Zúrich el pasado mes de julio. Turchetti afirmó que el estado de Fellini es más serio de lo que en un primer momento se dijo.

También explicó que ya la intervención de Suiza tuvo sus problemas. Tras una primera convalecencia allí, Fellini llevaba una semana en Rímini, atendido y controlado continuamente por los médicos, cuando le sobrevino el ictus (accidente agudo que altera la circulación en el cerebro) que, según fuentes clínicas, no tiene relación con la anterior intervención quirúrgica."Lo que ha pasado ahora es algo inesperado que se ha producido en paralelo", dijo el médico. "Fellini había iniciado su convalecencia en Suiza y luego la continuó en Rímini. Se recuperaba lentamente porque, a los 73 años, es difícil superar en un breve periodo una intervención quirúrgica complicada".

El médico personal del director de La doce vita dijo que si bien es verdad que Fellini, cuando supo que iba a hablar con los periodistas, le aconsejó: "Di que me he encastillado con tres enfermeras dentro de una habitación y que no lográis sacarme", se trataba de los zarpazos de león humorísticos del artista. Y el médico añadió, delante de la mujer de Fellini, Giulietta Massina: "Somos" conscientes de la gravedad del paciente; una gravedad que nos tiene contra las cuerdas".

Turchetti se fue mostrando cada vez más preocupado durante el día de ayer, contradiciendo sus primeras manifestaciones, en la anterior madrugada, en las que dijo que en este tipo de enfermedad las posibilidades de recuperación son muy grandes: "Hay personas que se han recuperado pese a estar en peores condiciones que Fellini". Los partes médicos, que hablaban de un cuadro clínico estacionario, habían inducido a un cierto optimismo a quienes esperaban noticias del autor de Amarcord fuera de la habitación. A pesar de que su cuñado, Giorgio Fabbri, había dicho a media mañana, con lágrimas en los ojos, que había saludado al enfermo, pero que éste, tras una noche de poco reposo, no hablaba mucho y preguntaba incesantemente por su mujer. A Fellini se le había visto pasar, al ir a hacerse nuevas pruebas médicas, en una camilla por un Pasillo lleno de periodistas, a los que gritó; con su amor por la broma: "¿Pero qué hacéis aquí?". Luego vino la frase de un miembro del personal sanitario que le atiende: "Podrá hacer aún 100 películas".

Semanas de hospital

Para impedir el acceso a los periodistas, fotógrafos y otros paparazzi que el propio Fellini retrató en La dolce vita dos agentes de policía mantienen vigilancia permanente a la entrada del pasillo que conduce a su habitación. También agentes privados, algún amigo y la familia cuidan de que nadie moleste a Federico Fellini, al que ayer los médicos aconsejaron no leer los periódicos. El jefe del cuadro de medicina interna del hospital de Rímini, Angelo Corvetta, explicó que el ictus fue provocado probablemente por una embolia o una trombosis, o quizá por ambas. Por el momento, se excluye que el director cinematográfico vaya a ser trasladado ni siquiera a otro centro sanitario. Los médicos han dicho que la estancia de Fellini en el hospital se contempla en términos de semanas.El mundo del cine se ha movilizado para desear a Federico Fellini un pronto restablecimiento. Uno de los primeros mensajes le llegó de Woody Allen, expresando la preocupación del cine norteamericano por su salud. También desde los Estados Unidos recibió la solidaridad de Anthony Queen y de Isabella Rossellini. El pintor Rinaldo Geleng, uno de sus amigos más cercanos, explicó que, ya cuando fueron juntos a Hollywood en marzo para recoger el Oscar, Fellini tenía desmayos, y añadió que la operación de la arteria abdominal que han tenido que hacerle en Suiza le ha obligado a tomar muchos medicamentos, lo que, sin duda, habrá contribuido a su malestar.

Fellini iba a comenzar en breve el rodaje de Bloc de notas de un director. El pasado marzo recibió un Oscar honorífico de la Academia de Hollywood al conjunto de su obra. Ha ganado otros cuatro oscars a la mejor película de habla no inglesa: La strada (1954); Las noches de Cabiria (1957); La dolce vita (1960) y Ocho y medio (1963).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de agosto de 1993