La crisis del libro también afecta a la novela negra
El género de literatura policiaca, el más leído en el mundo, según sus autores, atraviesa también por dificultades. Su crisis obedece, según se puso de manifiesto en la sexta Semana Negra, que ayer se clausuré en Gijón, a la primacía de las grandes superficies sobre las pequeñas librerías independientes; a la concentración empresarial en el sector editorial, que demanda constantemente best sellers y títulos susceptibles de grandes ventas.También influye la elevada edad de los lectores típicos de la literatura policiaca; la infravaloración de la novela negra, concebida como subgénero cultural por libreros, bibliotecarios, críticos y periodistas; el hermetismo de amplios mercados, caso del norteamericano, prácticamente cerrado para los autores no anglosajones, y también la competencia de los medios de comunicación que, con un criterio popular y a veces con mal gusto, se introducen, a juicio de algunos de los escritores presentes, en los problemas sociales en los que se inspira el género policiaco de ficción.
El congreso internacional de escritores policiacos, reunidos en Gijón a lo largo de la Semana Negra, aprobó, entre otras propuestas, la creación en Stuttgart de una biblioteca internacional de escritores policiacos. También se condenó la intolerancia y las agresiones que se producen contra "la libertad de pensamiento y de creación".


























































