La clínica de Navarra debe pagar 30 millones a la familia de una paciente que se suicidó
La Clínica Universitaria de Navarra deberá indemnizar con 30 millones a la familia de Amparo Micaela Esteban Vidarte, una paciente que en junio de 1990 se suicidó tras huir de este centro sanitario, en el que estaba ingresada. Amparo fue internada en el servicio de psiquiatría de la clínica tras sufrir una depresión profunda y una crisis de pánico y contando con antecedentes de autoagresión.En aquel momento, los médicos estimaron que podría llegar a suicidarse y que debía ser vigilada de cerca, según la sentencia judicial. Al día siguiente de su ingreso, Amparo escapó del hospital, subió a la octava planta de un edificio en construcción y se lanzó al vacío.


























































