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García Vargas advierte que no se ha descartado el uso de la fuerza en Bosnia

El ministro de Defensa, Julián García Vargas, advirtió ayer que la comunidad internacional "no ha excluido el uso de la fuerza" en Bosnia-Herzegovina. En opinión del ministro español, lo único que se ha excluido es una "intervención militar masiva", pero "sigue abierta la posibilidad de usar la fuerza caso a caso, en zonas localizadas", si los serbios no cumplen las resoluciones de la ONU o los compromisos asumidos.

García Vargas defendió ayer el plan de acción para Bosnia firmado el sábado en Washington por Estados Unidos, Rusia, Francia, Reino Unido y España. Tras visitar el Parque Central de Material de Transmisiones del Ejército, en El Pardo (Madrid), donde se presentó el nuevo radioteléfono táctico, el ministro aseguró que el acuerdo de Washington constituye "un programa de acción casi de circunstancias para poder aplicar después el plan de paz Vance-Owen".García Vargas admitió que quizá ha habido problemas de explicación" del acuerdo, lo que ha originado críticas "que se han ido suavizando", pero, desde su punto de vista, "no está justificada cierta frialdad" de algunos países occidentales, ni tampoco "la interpretación propagandística" a favor de sus tesis hecha por los serbios.

A este respecto, subrayó que la resolución de la ONU que declare como zonas de seguridad seis ciudades de Bosnia, incluida Sarajevo, "tendrá que contemplar el uso de la fuerza para garantizar, que esas zonas son inviolables". El ministro se mostró convencido de que los serbios acabarán aceptando la presencia de observadores en su frontera y consideró natural que se nieguen a colaborar con el tribunal que juzgará los crímenes de guerra.

El programa de radioteléfononos tácticos, presentado ayer, tiene un coste de 7.100 millones de pesetas y ha sido adjudicado a la empresa Amper Programas, asociada con la firma francesa Thompson. El contrato, de cuatro años de duración, incluye 4.000 equipos (portátiles o instalados en vehículos y helicópteros).

Los primeros radioteléfonos, más seguros y ligeros que los actuales, serán enviados a Bosnia-Herzegovina para uso de los cascos azules españoles desplegados en la zona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de mayo de 1993

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