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Alfonso Sastre gana el Premio Nacional de Teatro La obra galardonada, 'Jenofa Juncal', nunca se ha estrenado

El dramaturgo madrileño Alfonso Sastre, de 67 años, ganó ayer el Premio Nacional de Teatro por su obra Jenofia Juncal (también subtitulada por el escritor como La roja gitana del monte Jaizkibel), escrita en 1983, publicada en 1992 por la editorial Hiru y nunca representada en los escenarios. El galardón, otorgado por la Dirección General del Libro y Bibliotecas del Ministerio de Cultura, está dotado con 2,5 millones de pesetas, dinero que Sastre piensa utilizar para devolver deudas: "No es precisamente boyante la situación económica de un autor teatral en este país, y la mía, casi desesperada", dijo.

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Alfonso Sastre se encontraba en Madrid ayer y no en Fuenterrabía (Guipúzcoa), ciudad que eligió para un exilio Interior que decidió hace dos décadas, para asistir a una mesa redonda sobre El teatro: entre el texto y el espectáculo, que se celebró dentro del ciclo de conferencias Pensamiento Literario y fin de siglo que se desarrolla en el Círculo de Lectores.Allí recibió la noticia del premio y consideró que se lo daban con carácter retrospectivo ya que hace dos años se hizo la firme propuesta de no volver a escribir teatro: "Por ahora me soy fiel", afirmó.

Violación

Jenofa Juncal, inspirada en la obra de Vélez de Guevara La Serrana de la Vera, cuenta también como una mujer que es violada se refugia en el monte y desde allí da muerte a todo hombre que se cruza en su camino, hasta que la da muerte la Santa Hermandad. En la obra de Sastre la protagonista es una gitana de Irún, el violador un policía, el monte es Jaizkibel (en las afueras de San Sebastián), y es la Guardia Civil la que acaba con la vida de los dos protagonistas, que se se reconcilian en un reencuentro final.

La obra, suma numerosas características del teatro de Sastre, como el interés por los aspectos sociales, el terror fantástico, la muerte o la ensoñación reflexiva, no está estrenada aún, al igual que otros muchos textos del autor, a pesar de que su obra es conocida y representada tanto dentro como fuera de España.

Sastre fundó en 1945, junto con otros creadores, Arte Nuevo, con la intención de revolucionar el teatro desde dentro. Cinco años después crea el Teatro de Agitación Social. En 1950 crea el grupo de Teatro Realista y en 1977 lanza la idea del Teatro Unitario de la Revolución Socialista.

Sobre el premio y el reconocimiento que él supone dijo que era algo que funcionaba al margen de la institución teatral: "Los productores siguen indiferentes y no les importa mi obra". Sastre recordaba que después del gran éxito que Obtuvo con La taberna fantástica, en 1985, durante cinco años nadie se acordó de él. Esta obra tuvo puesta en escena de Gerardo Malla 18 años después de haber sido escrita y la protagonizó Rafael Álvarez El brujo. Por ella recibió entonces el Premio Nacional de Teatro otorgado por el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música y el premio El espectador y la Crítica 1986. "Aunque no lo digo con aire de lamento personal los autores no gozamos en este momento de interés y no se hacia dónde miran cuando se afirma que no hay autores en España; los hay y con obras mejores que la que me han premiado", dijo.

El jurado estaba compuesto por Francisco Nieva, Eugenio Arozena, Guillem Jordi Grells Andreu, Constantino García González, Lauro Olmo, Mauro Armiño, Alfredo Carrión, César Oliva, Manuel Ángel Conejero, Javier Villán, Emilio Gutiérrez Caba y José Monleón.

Desde que en 1945 Alfonso Sastre escribió Ha sonado la muerte, el teatro pasa a ser su máxima preocupación profesional. Su obra, difundida y reconocida internacionalmente, ha estado ligada a otras actividades del escritor al ser fundador de grupos escénicos, maestro, estudioso del teatro clásico y contemporáneo, traductor y adaptador. Su clara posición política de izquierdas, así como su oposición al régimen franquista, lo llevaron a la cárcel y al exilio en varias ocasiones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de mayo de 1993