El avance liberal-demócrata

Además de la impopularidad del Gobierno conservador, las elecciones del jueves han demostrado un segundo hecho: en el sureste de Inglaterra, la zona más rica del Reino Unido y más abundante en escaños e influencia, la alternativa no son los laboristas, sino los liberales-demócratas de Paddy Ashidown. Los electores del sureste, defraudados por los tories, se han desplazado masivamente hacia una fuerza de centro, europeísta y mucho más homologable ideológicamente a los partidos continentales.
El trasvase es preocupante para Major y sus huestes. Pero quien más alarmado debe sentirse es el líder laborista, John Smith. Está cada vez más claro que sin algún tipo de alianza liberal-laborista los conservadores pueden perpetuarse en el poder. El sistema electoral mayoritario castiga la división en el bando anticonservador y los tories podrían seguir obteniendo mayorías absolutas aun con menos del 40% de los votos.


























































