Desprendimientos de tierras causados sepultan a 300 personas en Ecuador

La rotura de la parte superior del dique natural formado el pasado 29 de mayo por un enorme desprendimiento que taponó el cauce de dos ríos ecuatorianos, 500 kilómetros al sur de Quito, arrasó ayer la mitad de la población de Paute, además de ocasionar numerosas inundaciones. Los desprendimientos sepultaron un pequeño poblado y un campamento minero. Los 14.000 habitantes de Paute habían sido evacuados. Según el ministro de Defensa, José Gallardo, unas 300 personas resultaron sepultadas. Los equipos de rescate han hallado hasta el momento 30 cadáveres.

Aproximadamente unos 80 millones de metros cúbicos de agua, de los 200 que se habían acumulado en la inmensa laguna que se formó en el sector de La Josefina, a unos 20 kilómetros de Cuenca, la tercera ciudad del país, se desbordaron. El Ejército declaró alerta roja en la zona del desastre y se mantiene un estricto control para evitar mayores percances.

La central hidroeléctrica de Paute, la principal de Ecuador, situada a 70 kilómetros del dique, ha sido paralizada y vaciada parcialmente en previsión de la llegada del agua retenida. Las autoridades han anunciado cortes de energía en las principales ciudades del país.

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