Un blanco mata a tiros al líder del Partido Comunista surafricano

El secretario general delPartido Comunista de Suráfrica y miembro de la ejecutiva del movimiento nacionalista Consejo Nacional Africano (ANC), Chris Hani, de 50 años, fue asesinado ayer a tiros, según confirmó la policía. Según las primeras informaciones, Han¡ recibió cuatro disparos en la cabeza cuando se encontraba con una de sus hijas ante la puerta de su casa, situada en el barrio blanco de Boksburg, en la zona oriental de Johanesburgo.

Jan Wallus, ciudadano surafricano de origen polaco, fue detenido poco después del crimen, señalaron fuentes policíales. Los agentes encontraron en su coche dos pistolas, aunque el detenido negó que hubiera disparado contra Han¡. Según el diario Sunday Times, de Johanesburgo, Wallus está vinculado al grupo neonazi Movimiento de Resistencia Afrikáner.Nelson Mandela, líder del ANC, calificó el asesinato de "crimen odioso no sólo contra Han¡ y su familia, sino también contra todo el pueblo de Suráfrica". Mandela hizo un llamamiento poor televisión a la calma. "Políticamente es el acto más grave que podía ser cometido", dijo, todavía impresionado por la noticia, Zac de Beer, líder del Partido Democrático. Hasta el Partido Conservador, abanderado de los blancos surafricanos, consideró que el asesinato pone de manifiesto la necesidad de erradicar la violencia de Suráfrica.

En un aparente esfuerzo por prevenir especulaciones desestabilizadoras, el viceministro de Justicia e Interior, Gert Myburgh, declaró que las primeras investigaciones mostraban que había 'Varos indicios de que el asesino era una sola persona y que actuaba por móviles personales". "La muerte de Han¡, trágica sin duda, no debería servir de excusa para acciones de venganza", dijo.

El arzobispo Desmond Tutu, galardonado con el premio Nobel de la Paz, pidió ayer que nadie se dejara manipular por los responsables del asesinato. "No permitamos que este trágico suceso provoque represalias. Es lo que algunos quieren que ocurra, y eso es lo que no debe suceder", aseguró. Todos los líderes políticos surafricanos se mostraron abrumados y entristecidos por la noticia de la muerte de Han¡, y por sus consecuencias. El presidente del país, Frederik de Klerk, mostró su condolencia a la fanilia e hizo un llamamiento "a odos los responsables políticos para que muestren la máxima cautela ante este suceso y hagan valer su autoridad ante sus eguidores".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de abril de 1993.

Lo más visto en...

Top 50