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La destitución de dos ministros abre la vía a un Gobierno de coalición

El presidente ruso, Borís Yeltsin, destituyó ayer a dos ministros económicos, y dio comienzo con ello a una reestructuración del Gobierno que puede conducir a un cambio del programa de reformas aplicado hasta la fecha y hasta la creación de un Gabinete de coalición. Con la salida de Andréi Necháyev, ministro de Economía, y Vasili Barchuk, de Finanzas, queda en el Gabinete sólo un hombre del equipo del ex primer ministro Yegor Gaidar, que comenzó hace un año la terapia de choque en la sociedad rusa.Borís Fiódorov, el viceprimer ministro encargado de la reforma económica, ha pasado a ocupar también la cartera de Finanzas, con lo que se ha reproducido un esquema que existió en los primeros meses de la era Gaidar. Anatoli Chubais, el viceprimer ministro encargado de la privatización, es el único que queda del equipo de Gaidar. Pero se trata de un puesto clave y, si Chubais se mantiene o no, se podrá juzgar cuán dramático será el cambio de rumbo que introducirá Yeltsin en el programa de reformas.

Yeltsin dio a entender ayer a los diputados que puede introducir serios cambios en la política económica actual: "Una cosa es indiscutible: hay que dar un fuerte contenido social a las transformaciones económicas. En esta esfera realmente se necesita un nuevo curso, nuevas y eficaces medidas", señaló el presidente.

Al mismo tiempo, Yeltsin parece estar dispuesto a formar el Gobierno de coalición que le piden tanto los centristas como algunos de sus partidarios, por ejemplo el ex alcalde de Moscú Gavriil Popov. También el jefe del Tribunal Constitucional, Valeri Zorkin, desea un Gabinete de profesionales y de "concordia nacional".

Gobierno de coalición

Yeltsin se mostró de acuerdo en "fortalecer el Gobierno", y dijo que para ello hay que aprovechar "el potencial de cuadros de las repúblicas y provincias". Además, declaró que "las fuerzas políticas responsables" pueden proponer sus candidatos a ministros. Esto significaría la formación de un Gobierno de coalición, que sin lugar a dudas aplicaría una política muy distinta a la actual. Los pragmáticos, aquellos que están en contra de seguir con la terapia de choque en la economía, tienen ahora grandes posibilidades de integrarse en el Gabinete encabezado por Víktor Chernomirdin.

La reestructuración del Gabinete no sólo ha afectado al área económica. Borís Saltikov fue destituido como viceprimer ministro responsable del áerea social, educativa y científica, y quedó con un cargo más modesto: ministro de Ciencia y Técnica.

Además de la cartera de Economía, hoy está vacante la de Justicia, después de que anteayer Yeltsin aceptara la dimisión de Nikolái Fiódorov. Fiódorov era el único ministro que quedaba del primer Gobierno democrático, que se formó en 1990.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de marzo de 1993