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Israel ofrece el retorno de un tercio de los palestinos deportados al sur de Líbano

El Gobierno del primer ministro laborista israelí, Isaac Rabin, está empeñado en salir del atolladero en que se ha precipitado por la deportación de 396 palestinos al sur de Líbano de la manera menos embarazosa posible. Según Radio Israel, el Gobierno habría propuesto discretamente una fórmula que permitiría el retorno de un tercio de los 396 deportados, y para el resto, la reducción del periodo de exilio, inicialmente fijado en dos años.

El portavoz israelí en las negociaciones de paz para Oriente Próximo, Elyakim Rubistein, confirmó ayer, después de que Rabin se entrevistara con un enviado del Departamento de Estado de Estados Unidos, que el Gobierno israelí estudia un gesto de buena voluntad para desbloquear la crisis de los palestinos deportados hace 44 días al sur del Líbano. Sin embargo, Rubinstein se negó a precisar cifras o plazos concretos para la repatriación de los deportados.El informe difundido por la radio israelí chocó ayer con el rotundo rechazo árabe a cualquier solución parcial. Tanto los desterrados como los diplomáticos arabes que mantenían ayer intensas consultas en El Cairo reiteraron que Israel debe cumplir con la resolución 799 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que exige el retorno inmediato de los palestinos.

La difusión del informe provocó una inmediata negativa palestina. Desde el Campo del Retorno, cerca de la aldea libanesa de Marj Az Zohur, el portavoz de los deportados, Abdel Aziz Al Rantisi, dijo que el plan era inaceptable. "Israel debe obedecer la resolución 799", dijo tajantemente al tiempo que calificaba la supuesta iniciativa israelí como una estratagema para burlar la demanda unánime de la comunidad internacional.

Ante la falta de precisión por parte del Gobierno israelí sobre el informe difundido por radio, los diplomáticos árabes expresaron sospechas de que el Gobierno de Rabin, bajo fuerte presión internacional, incluso de los Estados Unidos, esté sondeando el ambiente para dar un decoroso paso atrás. "Si en realidad se trata de un globo sonda, entonces Rabin ya ha obtenido resultados", dijo un diplomático árabe comentando las palabras de Rantisi.

Desde su expulsión. sumaria el 17 de diciembre, los palestinos, a quienes Israel acusa de pertenecer a grupos musulmanes extremistas, han rechazado de plano cualquier transacción con el Gobierno de Rabin. La consigna de los tres noes ("no a la, absorción en el Líbano, no a la transferencia a un tercer estado, no a cualquier solución que no sea el retomo a Palestina") ha recibido el sólido espaldarazo del mundo árabe y ha colocado al Gobierno israelí ante una inminente colisión con las Naciones Unidas, cuya resolución contempla sanciones.

Visita de la Liga Árabe

La causa de los deportados está empezando a movilizar la paquidérmica maquinaria de la Liga Árabe más de mes y medio después de las expulsiones y tras el veredicto del Tribunal Supremo israelí la semana pasada, que consideró legal el destierro masivo. El secretario general de la Liga, Esmat Abdel Meguid, anunció el sábado en El Cairo que proyecta visitar el Campo del Retorno en los próximos días. En lo que se interpreta como la más elocuente manifestación de solidaridad árabe, Abdel Meguid transmitirá personalmente a los deportados el contenido de la resolución adoptada por la Liga el, mes pasado y que exige la estricta aplicación de la resolución 799.Paralelamente, el Gobierno. egipcio, aprovechando sus canales diplomáticos con Israel, intenta persuadir a Rabin para que deje sin efecto la expulsión en vista de que su intransigencia amenaza seriamente el futuro de las negociaciones de paz entre árabes e israelíes.

[Ayer se supo que el Shin Beth, servicio israelí de seguridad interior, detuvo la semana pasada a dos árabes de nacionalidad estadounidense supuestos colaboradores del brazo armado de Hamás, informa France Presse. Mohamed Abdel Hamid, de 40 años, y Mohamed Juma Jarad, de 36, originarios de Cisjordania y Gaza, respectivamente, habrían suministrado dinero al grupo integrista para comprar armas, según fuentes militares israelíes.

Los detenidos, procedentes de Chicago (Estados Unidos) tenían la misión de reconstituir la infraestructura de la organización armada, siempre según fuentes militares israelíes.]

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de febrero de 1993

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