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Serbios y musulmanes mantienen sus divergencias, pero deciden seguir las negociaciones de Ginebra

Las diferencias entre musulmanes y serbios sobre el futuro de Bosnia-Herzegovina eran ayer insalvables en las negociaciones de Ginebra, cuyas sesiones han quedado aplazadas hasta el próximo domingo, con motivo de la Navidad ortodoxa. "Nos impusieron la guerra y ahora nos quieren imponer la paz. Es demasiado pronto para la paz", advirtió Hajruddin Somun, asesor del presidente bosnio, Alia Izetbegovic. Las declaraciones de los delegados no presagiaban un acuerdo.

La única nota positiva de la jornada de ayer en la ciudad suiza era que las negociaciones directas entre los beligerantes se mantienen en pie, lo que deja un resquicio a la esperanza. A las propuestas de los dos copresidentes de la conferencia de paz, Cyrus Vance y David Owen, se suceden las contrapropuestas de las tres partes en conflicto. Vance y Owen viajarán en los próximos días a la antigua Yugoslavia para impulsar el acuerdo de paz.Izetbegovic exigió a los serbios de Bosnia un acuerdo sobre la constitución de un Estado único y la aceptación de un control eficaz de las armas pesadas. "Son dos condiciones innegociables sobre las que no transigiremos", declaró el presidente bosnio, y amenazó con retirarse de la conferencia de paz.Por su parte, Radovan Karadzic, líder de los serbios de Bosnia, reivindicó el derecho a la autodeterminación de la población serbia y exigió la partición de la república en tres Estados puramente étnicos, lo que implica el rechazo de la propuesta de los mediadores internacionales de dividir Bosnia-Herzegovina en 10 provincias. En cambio, el líder de los croatas bosnios, Mate Boban, expresó ayer su acuerdo con los documentos para el plan de paz presentados por Varice y Owen.Un alto el fuego polémico

Las divergencias se centran en la división territorial de la nueva Bosnia-Herzegovina, que además tiene incidencia directa so bre las bases jurídicas del futuro Estado y las autoridades provinciales autónomas. Asimismo, hay desacuerdo sobre la posible aplicación de un cese el fuego que permita la retirada de las tropas de los frentes de guerra, la libre circulación de la asistencia humanitaria y, al menos teóricamente por el momento, la libre circulación de las personas. El general Satish Nambiar, jefe de las fuerzas de la ONU (Unprofor), presentó un proyecto de siete puntos para un cese de hostilidades sin condiciones, que permita además el reaprovisionamiento de agua y electricidad a las ciudades asediadas. Los avances constatados en torno a un principio de acuerdo sobre el fin de las hostilidades "están supeditados a un acuerdo político" que incluye la división territorial, indicó el portavoz de la conferencia, Fred Eckhard.Karadzic, que controla más del 60% del territorio, intenta reagrupar y mantener sus conquistas, mientras que Izetbegovic plantea como condición sine qua non que "todas las partes acepten el mantenimiento de un Estado federal independiente, soberano y democrático, compuesto por 10 u 11 provincias con amplia autonomía".Los avances de los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para aprobar una resolución autorizando el uso de la fuerza militar podría ser adoptada mientras se mantienen las negociaciones de Ginebra, con el objetivo de mantener la presión internacional, según indicaron ayer fuentes diplomáticas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de enero de 1993

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