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Serbios, croatas y musuImanes negocian en Ginebra un plan de división de Bosnia en 10 provincias

Serbios, croatas y musulmanes de Bosnia prosiguieron ayer en Ginebra las negociaciones para intentar llegar a un acuerdo sobre la división territorial de la república de Bosnia- Herzegovina en. 10 provincias. Este plan es clave para conseguir un alto el fuego sobre el terreno y intentar poner fin así a nueve meses de guerra civil. Los copresidentes de esta conferencia de paz sobre la antigua Yugoslavia, Cyrus Vance y lord Owen, han mostrado su optimismo, que contrasta, sin embargo, con la versión de varios de los participantes en las negociaciones, según la cual no se han registrado todavía progresos significativos.

La perseverancia de los dos copresidentes, junto con las presiones internacionales y la amenaza de una intervención internacional para poner fin a la masacre de la población civil, que tendría como primer objetivo hacer res petar el embargo internacional y la zona de exclusión aérea en Bosnia, han permitido que se entablen por primera vez negociaciones directas entre todas las partes en conflicto. Pero estas conversaciones no son todavía, ni mucho menos, sinónimo de pacificación. Es sólo, en el mejor de los casos, el principio de un largo proceso en el que los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones ' Unidas tendrán que hacer sentir todo su peso político y militar para obligar a las tres partes a concesiones mutuas que permitan acercarse progresivamente a una solución política negociada.

Las conversaciones continuarán hasta mañana, y tras la pausa de la Epifanía y la fiesta de la Natividad ortodoxa se reanudarán el sábado próximo, según han anunciado los dos copresidentes.

Hasta ahora, las negociaciones se centraron a la vez en los problemas políticos y. militares, que se tienen que resolver en paralelo si se quiere hacer efectivo un verdadero cese el fuego. Las discusiones políticas giran en torno a la futura Constitución de la República federada de Bosnia, con Sarajevo como capital, que tendría un estatuto particular y multirracial. También se negocia sobre la división territorial de la república en diez provincias, que está provocando hasta ahora las mayores divergencias en Ginebra. -

Las últimas informaciones, anoche, daban cuenta de un acuerdo sobre las fronteras de siete provincias, mientras - subsistían grandes divergencias sobre las otras tres, En el plano militar, por otra parte, el objetivo era asegurar el libre acceso de la asistencia humanitaria a las zonas más afectadas, y conseguir el levantamiento del cerco al que están sometidas las ciudades croatas y musulmanas por las milicias serbias.

Optimismo fingido

Con excelente escenificación, los dos copresidentes se han mostrado "sorprendidos por la buena cooperación entre las tres partes". Pero este optimismo fingido no basta para que hayan desaparecido las divergencias reales. Si los croatas, representados por Mate Bobin, así como los 'serbios, capitaneados por Radovan Karadzic, se acomodan al plan de divisón terrritorial presentado ante la conferencia, no es el caso de Alla Izetbegovic, presidente de Bosnia-Herzegovina y representante de la comunidad musulnianá,, la más afectada por la partición.

Izetbegovic estuvo a punto de abandonar dos veces la reunión, al no aceptar que enclaves musulmanes queden rodeados por tropas serbias, aunque teóricamente los serbios deberán abandonar las ciudades ocupadas por la fuerza. El presidente bosnio, además, afirma que quiere formar un Estado laico y moderno, que no se encuentre sometido en el futuro a consideraciones de tipo étnico.

Por primera vez, los dos grandes enemigos jurados del conflicto bosnio, Radovan Karadzic y Alia Izetbegovic, pudieron intercambiar directamente sus puntos de vista. Las milicias serbias encabezadas pór el primero y apoyadas, por Belgrado ocupan al menos el 60% del territorio de un Estado, que tiene al segundo como presidente elegido democráticamente.

. Los dos hombres hablaron ayer a solas durante tres horas, pero no parece que este primer encuentro haya servido para des bloquear la situación. "No ha habido progresos", aseguró de manera escueta Alia Izetbegovic después de este primer encuentro. "Hemos dado unos pequeños pasos, en la dirección correcta", aseguró por su parte, de manera un poco menos pesimista, el serbio Radovan Karadzic.

Heridas profundas

Y es que las heridas son muchas, y profundas. Al menos 17.000 muertos, decenas de miles de mujeres violadas, innombrables huérfanos, cerca de dos millones de desplazados y refugiados, y un profundo odio entre las tres comunidades, constituyen el saldo de la guerra de Bosnia-Herzegovina que empezó en el mes de abril último.

El rompecabezas de la división territonal

La división territorial es el centro de las diferencias en las negociaciones directas iniciadas el sábado en Ginebra por musulmanes, serbios y croatas, La propuesta de recomposición del mapa territorial de Bosnia presentada por los copresidentes de la conferencia, Cyrus Vance y David Oweri, consolida buena parte de las ocupaciones de las milicias serbias.Alia Izetbegovic, representante de la comunidad musulmana y presidente de Bósnia, propuso ayer un mapa alternativo con una disminución de la mayoría étnica serbia representada en las provincias autónomas reserva das para ellos en las 10 previstas. Esa nueva propuesta estuvo ano che a punto de ocasionar una ruptura de las negociaciones, salvadas in extremis por los copresidentes, quienes, tuvieron que ir a buscar a Izetbegovic por los pasillos para reanudar la ' s discusiones bilaterales con el serbio Radovan Karadzic.

Las diferencias estriban en las zonas de ocupación serbia, en las que hasta ahora se ha desarrollado el cerco militar contra las poblaciones croatas y musulmanas: Bihac, Gorazde, Sobrenica, y Vukovar, además de Sarajevo, que Izetbegovic propone unificar con la provincia número nueve, Zenica. Son áreas de máxima conflictividad en las que precisamente las fuerzas de las Naciones Unidas habían sugerido establecer zonas tuteladas por cascos azules para proteger a civiles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de enero de 1993

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