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La CE fija las nuevas cuotas pesqueras en un clima de deterioro de los caladeros

España contará en 1993 con cuotas algo inferiores a las del pasado año, tras la fijación de las capturas totales autorizadas (TACs) por la Comunidad y su correspondiente reparto entre las flotas de los países socios. El deterioro de algunas especies, como el bacalao en los mares Báltico, Norte e Irlanda, y la merluza en las costas atlánticas de la Península Ibérica, han llevado a un recorte de los 'tacs' y a la consiguiente disminución de la cuota española para estas especies.

El Consejo de Ministros de Pesca, reunido durante 16 horas este fin de semana, aprobó también la nueva PCP (Política Común de Pesca). La propuesta de la Comisión para la merluza atlántica era de 1.000 toneladas anuales, a repartir entre las flotas española, francesa y portuguesa. Al final quedó fijada en 1.2.000, de las que 7.680 son para los pesqueros españoles, que ven limitada su cuota en 2.650 toneladas. La cuota española de bacalao disminuye también en más de 5.000 toneladas. El conjunto de las cuotas no disminuye para España, según el ministerio de Agricultura, que considera "globalmente satisfactorio" el reparto.La Comisión propuso también, como complemento al recorte de los 'tacs', mantener amarrada durante 190 días al año a la flota pesquera británica, dado el deterioro de los caladeros de bacalao y eglefino (haddock) en los mares del Norte y de Irlanda. "El Consejo ha subrayado que no hay futuro para la pesca sin una política de conservación de las especie?, aseguró su presidente en ejercicio, el ministro británico John Guminer. Y añadió: "Es" un cumplido hacia Manuel Marín recordar sia insistencia en la conservación durante su mandato como comisario de Pesca". Marín ha manifestado su intención de abandonar la responsabilidad de Pesca en la nueva Comisión Europea que empezará a trabajar en enero próximo, por lo que este Consejo fue su despedida.

Régimen de licencias

La nueva PCP comporta un régimen de licencias comunitarias, que entrara en vigencia el 1 de enero de 1995, y que será gestionado y controlado por cada uno de los Estados socios. Cenllevará también una planificación plurianual de las capturas y unos sistema de seguimiento y ole control más afinados. La preocupación central de la CE es el equilibrio de las reservas, que podría poner en peligro a la larga el propio mantenimiento de la actividad pesquera.

El nuevo reglamento pesquero mantiene principios del régimen pesquero vigente hasta ahora: reconocimiento de la especificidad de las 12 millas; estabilidad relativa de las viejas cuotas y actuales zonas de protección. Afecta no sólo a las capturas, sino también a la comercialización, al transporte, a las sanciones y al control por satélite.

El comisario Marín aseguró que "la política pesquera se ha normalizado y ha sido aceptado un elemento fundamental como es que un eje central de dicha política debe ser la conservación". John Gummer recibió también a un grupo de niños, que le entregaron sacas de cartas en nombre de Greenpeace. "Hemos recibido centenares de miles de firmas de niños europeos que piden la protección de las ballenas, y éste es un objetivo compartido por la presidencia y por la Comisión Europea% dijo el ministro británico.

"Noruega debe comprender que los cazadores de ballenas no son bienvenidos en la Comunidad", declaró un portavoz de Greeripeace. Noruega ha presentado su candidatura a la CE, pero sigue manteniendo la autorízación de caza de ballenas, excluída por los restantes países de la CE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de diciembre de 1992

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