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El PSOE y el Gobierno prefieren ahora apurar la legislatura

Ningún sector del Gobierno encuentra ahora razones para convocar elecciones anticipadas, toda vez que las circunstancias actuales les son totalmente adversas y no tienen expectativas, sino todo lo contrario, para pensar que en la primavera la situación para los socialistas pueda mejorar. Así, todos convienen en aceptar la tesis del presidente del Gobierno, Felipe González, que consiste en dejar pasar el tiempo y llegar hasta octubre. El Partido Popular (PP) es la única fuerza política de la oposición que continúa en la tesis de que las elecciones se adelantarán.Las voces del PSOE y del Gobierno que abogaban por un adelanto de las elecciones se han apagado en los últimos días. El goteo permanente del caso Filesa tiene abrumados a los socialistas, sean del sector oficial o del renovador. "No importa lo que pase jurídicamente; la sociedad ya nos ha condenado", dice un dirigente renovador madrileño.

En los últimos días las impresiones son más que pesimistas. Por ello, tanto en el partido como en el Gobierno se califica de "sucidio" la posibilidad de convocar elecciones para el próximo marzo o abril. Por esas fechas estas fuentes prevén que el caso Juan Guerra atronará con fuerza si se tiene en cuenta que el hermano del vicesecretario general del PSOE, Alfonso Guerra., tiene que pasar por el juzgado más de media docena de veces. Asimismo, la celebración en marzo de las elecciones en Francia, donde todo apunta a una derrota socialista, es otro elemento que se baraja para alejar las elecciones de esa fecha. Por último., en opinión de un ex ministro, la primavera es una fecha poco propicia para el PSOE, una vez que en los ciudadanos pesa la declaración de la renta. Nada indica, además, que en tres meses la, economía vaya a experimentar una mejoría y, sobre todo, que la, aprecien los ciudadanos.

Así, parece que es tarde para, escuchar las opiniones que durante el verano expuso el ministro de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga, en conversaciones privadas con Felipe González, en un intento de convencerle de que adelantara las elecciones para este otoño. Tampoco hallan eco voces en el mismo sentido mostradas en la primavera pasada por los miembros de la dirección del PSOE. Ministros que se sentían proclives al adelanto reconocen ahora que ya es tarde y que lo mejor es "aguantar", aunque nadie se atreve a señalar que en el próximo octubre la situación sea rriejor.

La oposición

Lo único que alivia a los socialistas es lo que consideran graves errores del presidente del Partido Popular, José María Aznar. "Tenemos todas las papeletas para perder las elecciones, pero el PP se empeña en que eso no sea así", dicen estos medios. Así, el PSOE y el Gobierno confían en que, dentro de sus males, el PP cometa errores, para poder aprovecharlos. El hecho de que Aznar haya aludido al presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, como posible presidente del Gobierno en una unión de su partido con el nacionalismo catalán no será olvidado por los socialistas, que lo usarán con profusión.El PP arreciará su acoso al Gobierno y aprovechará al máximo sus puntos débiles. El vicesecretario general del PP y responsable de la organización de las elecciones, Javier Arenas, considera que "Felipe González está en una campana alocada". A su juicio, ha decidido no presentar programa, sino presentarse con dos elementos: "un hombre y una fecha, es decir, él mismo y el horizonte del 97".

El portavoz del CDS, José Ramón Caso, no considera factible que las elecciones se celebren antes del otoño de 1993. El coordinador general de Izquierda Unida, Julio Anguita, se niega a hacer "futuribles" y repite que lo único cierto es que la situación de este país es muy grave; dado que se está "deshilachando en medio de un caos económico".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de noviembre de 1992

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