Expertos aconsejan vigilar la dieta en enfermos de sida para mejorar su estado

Los enfermos de sida deben modificar su dieta nutritiva para mejorar su calidad de vida, ya que estos pacientes presentan un elevado índice de deterioro nutricional, lo que, a juicio de los expertos que han participado en el II Congreso de Nutrición Clínica, celebrado recientemente en el hospital Gregorio Marañón de Madrid, exige una atención precoz por parte de un equipo multidisciplinario.En una investigación sobre 72 pacientes seropositivos, analizada en el encuentro y realizada por la doctora Julia Álvarez Hernández, jefa de Endocrinología y Nutrición del hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, se demostró que el 80% de estos enfermos. presentan una malnutrición energético-proteica, fruto de la anorexia y de las alteraciones gastrointestinales, así como los trastornos endocrinos que presentan. Se desprende de este estudio que la mayoría de estos pacientes llegaron al servicio muy malnutridos, situación provocada, a juicio de los expertos, por falta de información y por su nivel sociocultural.

Álvarez Hernández explica que muchos de estos pacientes se automedican, lo que no ayuda a mejorar su calidad de vida. De ahí la necesidad de que el enfermo acuda a un nutricionista y se someta, por la complejidad de su enfermedad, a un equipo multidicisplinario. "No podemos hablar de una dieta para todos porque cada enfermo requiere, de acuerdo a su estado, un régimen alimentario especial".

Bollos o verduras

La nutricionista critica la actitud de muchos de estos enfermos, que abusan de alimentos como la bollería y los bocadillos y dejan de ingerir verduras, frutas y legumbres, que favorecerían su estado de salud. Esta situación se presenta porque el paciente carece de la información y porque al acudir al médico, éste atiende únicamente al enfermo en su condición infecciosa y se olvida de la parte nutricional.Desde el punto de vista nutricional, es muy frecuente, explica el doctor Miguel Echenique Gaztambide, director del hospital San Juan de Puerto Rico, las malnutriciones producidas por los cambios en su sistema y por la necesidad de calorías y proteínas que afectan a estos enfermos. Por eso recomienda que se debe educar al paciente a llevar una nutrición óptima para su condición, "lo cual implica una dieta alta en proteínas, calorías con concentraciones moderadas de grasa y vitaminas en condiciones aceptables".

En este sentido afirma Echenique que la alimentación ideal es una dieta convencional, pero con diferentes concentraciones de nutrientes y proteínas en cantidades acordes a la condición clínica del enfermo. El médico insiste en el papel fundamental de la familia para que el paciente reciba desde el primer momento el soporte nutricional adecuado. "Debemos cambiar la condición de terminal y no aislar al paciente, sino aceptarlo y esforzarnos por mejorar su calidad de vida".

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 08 de noviembre de 1992.

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