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El cineasta Néstor Almendros incluye a la Filmoteca Española entre sus herederos

El patrimonio del director de fotografía español se reparte entre 26 personas e instituciones

La Filmoteca Española figura entre los beneficiarios del testamento del fotógrafo y cineasta Néstor Almendros, fallecido el 4 de marzo de este año en Nueva York, víctima del sida. La herencia del artista barcelonés, consiste en los derechos de autor del libro Cinemanía, según comunicó el pasado viernes el bufete de abogados de Nueva York, que tramita las últimas voluntades de Néstor Almendros. Junto con la Filmoteca Española son también beneficiarios el departamento de fotografía del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA) y la Cinemateca Francesa, así como una lista de 23 personas, que comprende a familiares y amigos del cineasta, varios de ellos españoles.

Un año antes de su muerte, Néstor Almendros había donado a la Filmoteca Española la claqueta de la película Días del cielo, por la que ganó en 1979 el Oscar a la mejor fotografía; el libro Néstor Almendros, directore della fotografia, y dejó en depósito el cortometraje Gente en la playa. La claqueta se expondrá en el futuro Museo del Cine, que está prevista su construcción en la Ciudad del Cine, en Pozuelo (Madrid), en el mismo complejo donde se van a agrupar todas las instalaciones de la Filmoteca Española."Es un gesto espléndido", declaró el director de la Filmoteca Española, José María Prado. "La relación de Almendros con la Filmoteca se desarrolló a lo largo de los últimos dos o tres años de su vida, sobre todo a partir de un ciclo completo que dedicamos a su obra. Creo que tomó conciencia de la labor en el rescate de películas por parte de la Filmoteca y había mostrado su alegría por la retrospectiva".

'Cinemanía'

La editorial Seix Barral, de Barcelona, ha confirmado que, de acuerdo con los deseos de Néstor Almendros, la Filmoteca tiene los derechos de autor del libro Cinemanía. Ensayos sobre cine, publicado el pasado mes de mayo, en el que el propio cineasta recopiló durante seis meses sus principales ensayos y estudios, dispersos en revistas especializadas de España, Cuba, Italia, Brasil, Francia y Estados Unidos, y que terminó 10 días antes de su muerte. En la misma editorial publicó en 1990 la edición definitiva de Días de una cámara.Néstor Almendros mantuvo también buenas relaciones con Barcelona, ciudad en la que nació en 1930. El delegado de cinematografía de la Generalitat y director de la Filmoteca de Cataluña, Antoni Kirchner, declara que la decisión de Almendros no ha producido malestar. "Lo importante es que cualquier legado se encuentre en un archivo. Por nuestra parte no hay ninguna queja o lamento porque haya elegido la Filmoteca de Madrid, con la que tenemos un convenio para acceder a sus fondos. Néstor venía a Barcelona, sobre todo al festival de cine, éramos amigos antes de tener este cargo y nunca hablamos de estos temas. Creo que no llegó a conocer a fondo nuestro archivo, puesto en funcionamiento el año pasado, aunque sí estaba al tanto de la programación".

La Filmoteca de Cataluña prepara un homenaje a Almendros para la próxima temporada. "Soy testigo de lo perfeccionista que era Néstor, ya que asistió en Barcelona al estreno de Días del cielo y le dolió que se proyectara en un formato inadecuado", dice Antoni Kirchner. "El mejor homenaje de su ciudad va a ser programar un ciclo de sus películas, pero sólo con las mejores copias".

Por otra parte, el fórum cultural Cuba: una visión rebelde, que organiza la Fundación José Martí en la Junta Municipal de Moncloa, del 15 al 30 de julio, celebrará el día 25 un. homenaje a Almendros, con una entrevista inédita presentada por Roberto Fandillo y Jorge Ulla y la proyección de Nadie escuchaba, de Almendros y Ulla, y el documental Conducta impropia sobre el régimen de Castro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de julio de 1992