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Completado el tratado para prohibir las armas químicas

La Conferencia de Desarme de las Naciones Unidas ha conseguido establecer un proyecto de Tratado Internacional sobre las armas químicas después de 24 años de negociaciones. Se trata del primer texto completo y multilateral desde que comenzaron las negociaciones en 1968 para prohibir el uso, producción y almacenaje de gas venenoso.Los 39 Estados miembros de la Conferencia de Desarme deberán pronunciarse el próximo mes de julio sobre el proyectofinal.

El borrador presentado por el embajador alemán Adolf von Wagner pretende suprimir los arsenales de armas químicas, establece controles sobre las sustancias que puedan ser empleadas como tales y sobre los centros susceptibles de fabricarlas. El Tratado sobre las Armas Químicas, de la Conferencia de Desarme, tendrá su sede en La Haya, dispondrá de un comité de Estados firmantes y de un órgano ejecutivo. El organismo se ocupará de proceder a inspecciones sistemáticas, o bien a inspecciones esporádicas si otro país miembro sospecha la posibilidad de fabricación de sustancias que puedan convertirse en armas químicas. Tales inspecciones se harán con un plazo de preaviso de 120 horas.

Según el embajador español en la conferencia, Joaquín Villanueva, este puede ser sin duda el acuerdo multilateral sobre desarme más importante nunca alcanzado.

El borrador presentado por el presidente von Wagner es una versión de lo que podrá ser el tratado que, será debatido formalmente entre el 20 de julio y el 7 de agosto. Queda pues un largo mes de negociación en el que se intentará aunar los intereses y reticencias de el mayor número de países posibles, aunque se preveé que un centenar estará de acuerdo con la base del borrador, y que son necesarios unos 65 para su entrada en vigor, aunque serían necesarios unos 120, "para que estén todos los que tienen que estar".

El futuro Tratado sobre las Armas Químicas ya ha planteado problemas mayores sobre el secreto de instalaciones de uso civil y que puedan ser objeto de espionaje industrial, aunque no hay que olvidar que en practicamente 48 horas una planta originariamente dedicada a la fabricación de sustancias para uso civil, puede convertirse, en productora de sustancias químicas susceptibles de ser utilizadas como arma química masiva.

El punto central del tratado lo configura el derecho de inspección, que según ha sido presenta en el borrador será de cinco días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de junio de 1992