Ir al contenido
_
_
_
_

Los abogados no se rinden

Los abogados de Roger Coleman anunciaron que seguirán trabajando para probar la inocencia de su defendido y poner en evidencia a todo el sistema judicial norteamericano.

En favor de su tesis los abogados dicen tener declaraciones de varios ciudadanos de Grundy, donde fue cometido el asesinato de Wanda Fay McCoy en 1981, que aseguran que fue otro el criminal.

Según los defensores de Coleman, éste no permaneció en la casa de McCoy el tiempo suficiente como para cometer los delitos que se le imputan.

No existen testigos presenciales ni se pudieron obtener huellas digitales. La única prueba contundente contra Roger Coleman son los rastros de semen encontrados en la víctima, pero los abogados afirman que hay decenas de personas con el mismo tipo de semen en Grundy.

En contra de la credibilidad del ejecutado actúa su historial criminal, puesto que había pasado ya un año en la cárcel por un intento de violación.

A su favor tiene la imagen transmitida de él en los últimos meses: la de un hombre tierno enamorado de Sharon Paul, una mujer que le visitaba desde hacía años, pero a la que sólo pudo coger de la mano por primera vez en marzo pasado.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_