Irán abre fuego ante el intento de Estados Unidos de sacar buques del estrecho de Ormuz
Teherán incendia una instalación petrolera de Emiratos Árabes Unidos con el lanzamiento de un dron. Trump amenaza con borrar Irán “de la faz de la Tierra”
El anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de la puesta en marcha de Proyecto Libertad, una operación para “guiar” barcos mercantes de países neutrales atrapados en el estrecho de Ormuz a causa del bloqueo iraní, ha sumido este lunes en el caos ese paso crucial del Golfo, con ataques de Teherán, buques e instalaciones petroleras en llamas y mensajes cruzados como parte de la guerra de propaganda que mantienen desde hace algo más de dos meses. Desde su inicio, el 8 abril, el alto el fuego entre Washington y Teherán nunca había estado tan cerca de venirse abajo como ahora, y Trump ha retomado su retórica más peligrosa, amenazando con borrar Irán “de la faz de la Tierra”.
Ambos bandos se afanaron durante la jornada en dar la impresión de que controlan Ormuz. Las autoridades iraníes publicaron un mapa de lo que definieron como una zona marítima ampliada bajo su control. Los límites van bastante más allá del estrecho: incluyen buena parte de la costa de Emiratos Árabes Unidos y aguas internacionales.
La agencia de noticias iraní Fars informó luego, citando fuentes locales, de que disuadieron por la fuerza a un buque de guerra de Estados Unidos. Navegaba cerca de la isla iraní de Jask y se disponía a pasar por el estrecho cuando el lanzamiento de dos misiles lo obligó, según Fars, a dar la vuelta. La Casa Blanca negó esas informaciones, pero un almirante estadounidense admitió a la agencia Reuters un ataque con misiles de crucero contra buques de su país.
Era la primera demostración de fuerza ante Proyecto Libertad, para el que el Pentágono ha movilizado “destructores dotados con misiles guiados, más de un centenar de aviones desde aire y tierra, plataformas no tripuladas de multidominio y 15.000 soldados”. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) quiso resaltar su eficacia al informar de que al menos dos barcos mercantes, que navegaban bajo bandera estadounidense, cruzaron el estrecho gracias a ella.
Irán lo negó y atacó Emiratos Árabes Unidos por primera vez en la tregua. Un dron impactó en un complejo petrolero en Fujairah, dejando una nube negra —que remitía visualmente a los intercambios de fuego de hace semanas—, tres trabajadores indios heridos y los aviones alejándose del país, según mostraban los sistemas de seguimiento de tráfico aéreo. Las alarmas antimisiles sonaron en Abu Dabi por primera vez en un mes, mientras las autoridades denunciaban un ataque con dos drones contra un buque cisterna de la Compañía Nacional de Petróleo mientras transitaba las aguas de Ormuz, sin causar heridos.
Irán también lanzó cuatro misiles de crucero, según el Ministerio de Defensa emiratí. Tres fueron interceptados y uno cayó en el mar, señaló en un comunicado en el que tranquilizaba a la población: las explosiones que escucharon en distintos puntos del país correspondían a las intercepciones. Según la cadena CNN, al menos una fue obra del sistema antimisiles israelí. Recientemente había sido revelado que ya lo habían hecho durante la guerra. En un acontecimiento inédito en la historia de la región, Israel ubicó allí baterías para defender al que se ha convertido en su principal aliado en el Golfo, desde que establecieron relaciones diplomáticas en 2020, en el marco de los Acuerdos de Abraham que Trump promovió en su primer mandato.
Como el resto de países del Golfo que albergan bases de EE UU, Emiratos Árabes Unidos no ha respondido desde febrero a los ataques de Irán, receloso de entrar activamente en un conflicto que no deseaba. En esta ocasión, su Ministerio de Asuntos Exteriores ha recordado en un comunicado que se reserva el “pleno y legítimo derecho a responder” a los misiles y drones de este lunes, que define como una grave escalada y una amenaza directa a la seguridad del país.
Otras dos noticias completaron la caótica instantánea de la jornada en torno a Ormuz: un aparente ataque sin heridos contra un buque de bandera surcoreana anclado en los límites del puerto de Umm al Qaywayn y el anuncio de EE UU (desmentido por Teherán) de la destrucción de seis pequeñas embarcaciones iraníes.
“Errores del pasado”
“Hemos reiterado que la seguridad del estrecho de Ormuz está en nuestras manos y que el paso seguro de los buques debe coordinarse con las Fuerzas Armadas de Irán”, subrayó el mando unificado iraní a buques comerciales y petroleros. ”Advertimos que cualquier fuerza armada extranjera, especialmente el agresivo ejército estadounidense, será atacada si pretende acercarse e ingresar al estrecho de Ormuz”. Horas antes, el portavoz del ministerio de Exteriores, Ismail Baghaei, presentaba a su país como el garante de la seguridad y estabilidad de Ormuz. “Los dirigentes estadounidenses deben entender que el lenguaje de la amenaza y la fuerza no funciona contra el pueblo iraní, y que repetir los errores del pasado solo los hundirá más en su propio pantano, tanto en la región como en la comunidad internacional”, aseguraba.
El tono de las amenazas ha ido subiendo durante la jornada, culminando en la entrevista televisiva en la que Trump ha dicho que Irán será “borrado de la faz de la Tierra” si mantiene sus ataques. “Tenemos más armas y municiones, y de una calidad muy superior a la que teníamos antes”, ha asegurado Trump. “Tenemos el mejor equipamiento. Tenemos material por todo el mundo. Tenemos bases por todo el mundo; todas ellas están abastecidas de equipamiento. Podemos utilizar todo ese material, y lo haremos, si es necesario”.
Los expertos calculan que cerca de un millar de buques mercantes, con un total de unos 20.000 tripulantes, se encuentran atrapados en el estrecho, una vía de tránsito esencial para el comercio energético global; se calcula que una quinta parte del tráfico de petróleo y una cuarta parte del gas natural atravesaban cada día esas aguas antes de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado febrero.
Teherán impuso primero un bloqueo de facto de ese paso. Trump anunció la aplicación de un tapón del estrecho a partir del 8 de abril pasado. Este domingo, el presidente de Estados Unidos compartió en su red social, Truth, una imagen generada con inteligencia artificial en la que se le ve sonriente, con un manojo de naipes y el mensaje “¡Tengo todas las cartas!“.
No hubo más explicación sobre a qué se refería exactamente, pero lo que parece claro es que Washington está lejos de tener controlada la situación en el estrecho. Poco antes, Trump había empleado ese mismo canal para dar a conocer su último intento de acelerar el final de una guerra que se le resiste, por más asimétrico que sea el equilibro de fuerzas militares entre ambos bandos.
“Por el bien de Irán, Oriente Próximo y Estados Unidos hemos dicho a esos países que guiaremos sus buques para ponerlos a salvo fuera de esa vía marítima restringida, para que puedan continuar libremente con sus tareas. Repito: son buques de lugares del mundo que no están implicados de ninguna manera en lo que está ocurriendo en Oriente Próximo”, escribió, escogiendo con cuidado el verbo guiar (y no escoltar) antes de vender el Proyecto Libertad como un “gesto humanitario”.
Ali Abdollahi, un alto comandante militar iraní, contestó al anuncio con la advertencia de que “cualquier fuerza armada extranjera —especialmente el agresivo ejército estadounidense— que intente acercarse al estrecho de Ormuz o entrar en él será tomada como objetivo y atacada".
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, insistió en una entrevista en Fox News, por su parte, en la justificación desinteresada esgrimida por Trump. “Son una banda de piratas”, dijo a la televisión conservadora sobre los iraníes. “Están intentando impedir la libertad de navegación a través del estrecho de Ormuz. Y Estados Unidos está restableciendo ese paso. Se trata de un esfuerzo humanitario”, afirmó Bessent.
Frente a la dinámica de escalada, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha señalado que su país “no va a participar en ninguna operación de fuerza” y ha defendido una reapertura de Ormuz “concertada entre Irán y Estados Unidos”, de “forma duradera” y “sin restricciones ni peajes”, informa Manuel V. Gómez.


























































