Todo un maestro
La Escuela Superior de Música Reina Sofía presentó en el Auditorio chico a su nuevo catedrático de contrabajo, el archifamoso austríaco Ludwig Streicher (Viena, 1920), ya conocido en España por actuaciones anteriores y a través de algún curso breve. Streicher es todo un maestro que enlaza con las diversas escuelas contrabajísticas de los Dragoneti, los Rambousek, su discípulo Kouseewitzky, Giovanni Bottesini -tan ligado a España y que fue director del Liceo barcelonés-, los españoles Manuel Verdaguer y Sebastián Ruiz Pardo, a los que se suma el que será ayudante de Streicher, Antonio García Araque.Con la colaboración de la estupenda pianista vienesa Astrid Spitznagel, Streicher desarrolló un programa tan peculiar como ameno.
Escuela Reina Sofía
L. Streicher, contrabajo; A. Spitznagel, piano. Obras de Bach, Bottesini, Leitermeyer y Streicher.Auditorio Nacional de Música. Madrid, 29 de abril.
Junto a la Sonata para viola de gamba en re mayor, tres obras especialmente dedicadas al contrabajo: el Gran allegro de concierto, de Bottesini -virtuosista y mendelssohniano, como es intención de su autor-; las Piezas, de Fritz Leitermeyer (Viena, 1924), breves, variadas, resumidas y brillantes, y el Sueño febril de un contrabajista, divertida pesadilla durante la cual el instrumentista de orquesta escucha temas y jirones temáticos de muchas obras del repertorio.
Ante el éxito grande y los aplausos de un público que llenó la sala, Streicher y Spitznagel ofrecieron Asturiana y la Jota de Falla, excelentemente entendidas y tocadas.


























































