Ser donante
Es asombroso adónde encauzan nuestras motivaciones. La mayoría de los muchachos conocen los equipos de fútbol y varias alineaciones. ¿Sabes tú qué equipos de médicos se dedican a hacer trasplantes? ¿Conoces el nombre de alguno de sus jefes? ¿Has donado sangre? Tal vez te encojas de hombros: "Nunca me lo he planteado". Parece como si donar fuera una afición más, como ir al cine o hacer montañismo. Hay muchos casos donde los familiares tienen que conseguir los donantes para el enfermo. ¿Te imaginas en esa situación y que te contestaran: "Lo siento, lo mío es la natación"? Ser donante no es un deporte de minorías ni debe tomarse como una obligación moral. Es sencillamente una satisfacción personal.Cuando te decides y das el paso, no te convencen las justificaciones de los que no te acompañan, pero les respetas. Por desgracia, hasta ayer yo mantenía la misma postura. Decídete y no lo dejes para mañana. La sangre sólo se puede donar cada dos meses los hombres y tres las mujeres; si retrasas la primera retrasas el resto. Conocerás a gente, te tomarán la tensión y te analizarán la sangre gratis; pero sobre todo, con algo que no necesitas estarás dando vida- .


























































