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LA REFORMA PENDIENTE DEL INSTITUTO NACIONAL DE EMPLEO

Queda la esperanza

Expertos, sindicatos y patronal coinciden en pedir políticas activas de empleo

Las oficinas de empleo tienen graves deficiencias, pero también solución. En eso coinciden los sindicatos, la patronal y los expertos, aunque cada parte tenga su propio modelo. También comparten que la clave está en las políticas activas de empleo. Es decir, crear puestos de trabajo y, además, poner en contacto ofertantes y demandantes. Y esto, el Inem no lo consigue.

Fernando Valdés, catedrático de derecho del trabajo de la Universidad Complutense, señala que el servicio de empleo alemán es el más idóneo a seguir ya que se ha ido perfeccionando hacia una política activa de mano de obra". Según el catedrático, el Inem tiene que dar respuesta a esto interrogantes: "¿Donde están los problemas, qué sectores van a estar en reconversión?, ¿cuáles son las profesiones del futuro? y no esperar a que la situación llegue, sino anticiparse a través del análisis de cuál va a ser la evolución del mercado de trabajo". Esto se logra "saliendo a la calle".Uno de los fallos del Inem es que "se limita a bendecir lo que ha tenido lugar fuera de su circuito", es decir las contrataciones que se hacen en la economía privada. Y lanza una reflexión: "¿tiene que seguir el Inem con el sistema de inscripción obligatoria de los trabajadores con los esfuerzos, energías y trámites burocráticos que necesita esta obligada inscripción?".

Domingo Bartolomé, de la secretaría de empleo de UGT, considera inexcusable que cada año se queden 40.000 puestos de trabajo sin cubrir a pesar de que hay casi 2,4 millones de parados. Cómo se puede explicar esta contradicción. El motivo es múltiple. Uno de ellos es la falta de informatización. Además si un puesto no se cubre en una provincia no se tramita a otro territorio, señala. Otras causas que encuentra son la resistencia a la movilidad geográfica, la mala planificación de la formación profesional reglada y ocupacional, que la demanda no se sitúa donde se necesita y, por ejemplo, en los cinturones industriales, no hay centros de formación. Bartolomé critica que el Inem "espera a que la gente vaya a pedir los cursos. No se hace una política activa de informar, motivar a los parados".

Un servicio público de empleo tiene que "estar al tanto dela situación del desempleo y los cambios en el mercado de trabajo", explica Salce Elvira, secretaria de empleo de CC OO. Para ella un servicio público debe recolocar, formar y subsidiar. Considera imprescindible dotar al Inem "de estructura y recursos además de convertirla en una institución prestigiada, participada por los agentes sociales y descentralizada a nivel autonómico y local", resume Elvira.

Para los empresarios, el Inem de Cataluña es un ejemplo de funcionamiento. "Allí pulsas un botón y aparecen todas las ofertas de empleo de Cornellá", afirma Fernando Moreno, responsable de relaciones laborales de CEOE. Su solución es que el instituto invierta la actividad, ya que ahora de cada 100 pesetas, gasta 95 en desempleo y 5 en promoción de empleo.

Propone también que se haga una política de orientación profesional y estudios en las empresas para ver las perspectivas y necesidades. Sería hacer a gran escala los actuales "Observatorios de empleo" que Fernado Moreno califica con ironía de mero "periscopio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de marzo de 1992